14 de agosto de 2014 / 01:06 a.m.

Los abucheos que recibió de parte de la afición de Tigres el pasado sábado al salir de cambio, es algo que forma parte de los delanteros, al menos así lo ve Emanuel Villa quien catalogo su profesión como algo que recibe amor en los buenos momentos y odio en los malos.

"Yo me siento bien físicamente hablando, después la gente está en todo su derecho de expresar lo que siente en el momento, obviamente que con el disgusto del partido la gente siempre está más sensible cuando las cosas no salen bien que cuando salen bien y uno lo entiende perfectamente y así es el futbol.

"Es futbol es continuamente amor y odio porque continuamente uno brinda cosas buenas y obviamente como todo en la vida pues uno tiene resultados malos a veces y así es esto, no es nuevo y en el caso de nosotros los delanteros, nosotros vivimos un romance y un desromance continuamente porque cuando es gol es amor y cuando no es odio, entonces uno está acostumbrado", dijo.

Para Tito el duelo en contra del América tuvo cosas buenas, dejo en la contundencia de las Águilas el hecho de la diferencia del encuentro, por ello no se vuelven locos en Tigres sabiendo que el torneo recién inicia.

"No es demasiado tarde ni mucho menos, lo único que se perdió era la ilusión de seguir sumando los tres puntos de haber superado a un gran rival, pero yo en lo personal no vi todo tan malo, creo que América fue contundente, llego y marco los goles y nosotros no tuvimos esa claridad, ese toque que nos hubiera dado tener chances claras, esa fue la diferencia del partido", señaló.

Con respeto, así deberán de jugar este sábado ante Puebla, un rival que no viene bien en el torneo y que querrá sacar tres puntos de casa.

"Viene de tener dos derrotas pero es un equipo que está jugando bien, es un equipo que de por si tiene un buen futbol y que viene golpeado como nosotros, ellos van a querer hacer valer su localia y nosotros con el ánimo de revancha de conseguir los tres puntos que se escaparon aquí (en el Universitario) el sábado", finalizó.

JAIR RAMOS