4 de enero de 2014 / 06:54 p.m.

Hay partidos en los que a Serena Williams no le importa ser exigida al límite.

Sin perder el nivel arrollador de 2013, la número uno del mundo derrotó el sábado 6-4, 7-5 a Victoria Azarenka para revalidar su título en el torneo de Brisbane y certificó con firmeza su condición de favorita con miras al inminente Abierto de Australia.

La estadounidense estiró a 22 su racha de victorias, imponiéndose frente a su perseguidora inmediata en el ránking mundial y vigente campeona del Slam australiano. Además, Williams encadenó victorias seguidas frente a sus principales rivales, ya que en semifinales doblegó a Maria Sharapova en sets seguidos.

Williams ahora domina 14-3 el pulso directo con la bielorrusa Azarenka, la última que le pudo ganar el año pasado.

Haber superado a Sharapova y Azarenka entusiasmó a Williams, al resaltar que ha sido un arranque ideal para su temporada.

"Fue una excelente prueba, he podido medir el nivel en el que me encuentro", afirmó Williams, apuntando el objetivo al primer Grand Slam del año. "Estoy contenta de haber podido enfrentar tanto a Maria como a Victoria, ya que ambas jugaron al máximo frente a mí. Tengo claro lo que debo hacer en Melbourne, estoy lista".

El Abierto de Australia arranca el 13 de enero en el Melbourne. Ganadora en 78 de los 82 partidos que disputó el año pasado, con 11 títulos, Williams buscará conquistar su sexta corona del Slam australiano.

Williams confesó que es dueña de tantos trofeos que ahora ignora el paradero de varios. "Creo que algunos están perdidos", dijo.

Pero eso no merma para nada su deseo de seguir coleccionando más. El logrado el sábado en Brisbane fue el número 58 de su carrera, incluyendo 17 en las grandes citas del tenis.

Azarenka confía citarse con Williams en Melbourne. Como son las dos primeras del escalafón, la única posibilidad es un duelo en la final.

"No pudo decir que me siento conforme, pero me llevo lo positivo de mi juego hoy", dijo Azarenka.

Williams inclinó el primer set a su favor al lograr el primer quiebre de servicio en el séptimo game. Volvió a quebrar el saque de su rival al inicial el segundo parcial, pero Azarenka ganó cuatro games seguidos para irse al frente 4-2. Williams replicó con un nuevo quiebre en el séptimo y luego otro en el undécimo, concretado con un revés, que le encaminó a la victoria.