7 de diciembre de 2014 / 12:14 a.m.

Tiger Woods registró el sábado su mejor puntuación de la semana, aunque nunca se sintió peor en el torneo Hero World Challenge.

Woods perdió la voz durante la noche. Sentía náusea en la zona de práctica y al darle un trago al agua en el primer hoyo, vomitó. Presentaba una fiebre que finalmente se evidenció en los primeros nueve hoyos en el campo de Isleworth. Y cerró con tres birdies consecutivos para firmar tarjeta de 69 golpes, tres bajo par.

"No fue fácil y batallé mucho", dijo Woods. "Eso se debió a todo lo que tuve".

Fue suficiente para al menos quedar en par en el torneo, si bien permaneció en el último lugar y fue el único jugador en no quedar bajo par.

Woods no había competido desde el 9 de agosto, cuando no libró el corte en el Campeonato PGA, tomándose cerca de cuatro meses para recuperarse de una lesión de espalda. Este es el único torneo en que participará en aproximadamente dos meses. Y es un torneo que aporta a su fundación y a sus centros de aprendizaje, además de contar con un nuevo patrocinador.

Mal momento para enfermarse.

"Así son las cosas", comentó.

Woods dijo que no se habría retirado incluso si no se tratara de su torneo. Y no es que una enfermedad nunca lo haya obligado a retirarse. Fue hace 11 años, y cerca de aquí, en Bay Hill, cuando Woods presentó una fuerte intoxicación alimentaria durante la ronda final. Ganó por 11 golpes.

"Me gusta competir", dijo. "Si puedo jugar, juego. Lo voy a dar todo. No sentía dolor. Sólo un poco por el clima".

AP