12 de junio de 2013 / 11:18 p.m.

Ciudad de México  • Integrantes de la comunidad indígena zapoteca de Unión Hidalgo, Oaxaca, dieron a conocer la presentación de una demanda agraria histórica para la anulación de los contratos de arrendamiento de su tierra y territorio, los cuales fueron firmados con la empresa eólica Demex, subsidiaria de la empresa española Renovalia Energy.

La empresa Desarrollos Eólicos Mexicanos SA de CV se acercó a la comunidad de Unión Hidalgo a principios del 2007, expresando su intención de rentar su tierra para el desarrollo del parque eólico denominado Piedra Larga I.

La propuesta de arrendamiento suponía grandes beneficios y la posibilidad de seguir utilizando sus tierras para las labores cotidianas de agricultura y pastoreo.

Sin embargo, los demandantes señalaron que los contratos firmados adolecen de una serie de vicios e informaciones falsas. No se le informó a la comunidad sobre la magnitud del proyecto eólico ni de las implicaciones que tendría en el desarrollo de su vida cotidiana.

Todos estos vicios de origen en los contratos de arrendamiento, expusieron, corresponden a una serie de violaciones a los derechos de los pueblos indígenas, tales como los de información, el consentimiento libre, previo e informado, a la tierra y territorio por las afectaciones a la composición de la tierra, así como al derecho al medio ambiente debido a los cambios que se han sufrido en la cotidianidad de la vida comunal de Unión Hidalgo.

Los indígenas zapotecos afectados plantearon que estos derechos han sido violados a la luz de diversos tratados en materia de derechos humanos, así como de la legislación nacional y local en el estado de Oaxaca.

Plantearon que el gobierno del estado de Oaxaca ha hecho caso omiso a las condiciones de violencia que se han desatado a raíz de la construcción de los parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec.

Ya otras comunidades, tales como San Dionisio, Álvaro Obregón y Playa San Vicente, entre otras, indicaron, han iniciado una serie de acciones legales y de resistencia para denunciar las practicas violatorias en las que se pretende imponer los modelos de energía renovable.

En el caso de Unión Hidalgo, la empresa Demex y su coinversionista, el fondo de capital privado First Reserve, ignoraron el carácter colectivo de la tierra en la que pretenden construir el parque eólico Piedra Larga I y II.

Lo anterior, refirieron los demandantes, debido a que implementaron una serie de contratos de arrendamiento bajo la elaboración de escrituras, cambiando el carácter colectivo de dichas tierras ejidales otorgadas vía resolución presidencial del 17 de junio de 1964, donde se reconoció una superficie comunal de 68,112-54-00 hectáreas a favor del núcleo agrario de Juchitán de Zaragoza.

El parque eólico Piedra Larga I y II proyecta proveer de energía renovable principalmente a Grupo Bimbo, bajo el esquema de autoabastecimiento.

Para construir el parque eólico, Renovalia Energy y su coinversionista First Reserve obtuvieron un crédito sindicado de 160 millones de dólares, financiado por el gobierno mexicano (Bancomext, Banobras-Fonadin y Nafinsa) y tres bancos privados (Banco Espírito Santo de Portugal, y Santander y Caixa Bank de España). Se estima el costo total del parque eólico de 200 millones a 300 millones de dólares.

 — EUGENIA JIMÉNEZ