CARLOS CONTRERAS LEGASPI - CORESTÍA @LAAFICION
11 de julio de 2016 / 06:21 p.m.

Nadie hubiera imaginado un UFC 200 como el que se vivió, la cartelera más esperada en la historia de las artes marciales mixtas estuvo llena de cambios y no podía terminar de otra forma que con una sorpresa.

Amanda Nunes, se convirtió en la cuarta campeona de la división gallo del UFC menos de un año y dejó en silencio a la nueva Arena T-Mobile al superar claramente a la favorita del público Miesha Tate, que defendía el cinturón por primera vez llegando como favorita 3 a 1 a este enfrentamiento.

Nunes hizo historia en muchos sentidos, es la primera mujer brasileña que se corona en el UFC y es además la única campeona indiscutida de la promotora proveniente de su país.

El jueves, con la derrota de Rafael Dos Anjos se había roto una racha de 10 años con al menos un monarca nacido en ese país.

La pelea fue breve, Tate parecía imponer su plan de juego y consiguió un derribo temprano pero no podo mantener mucho tiempo abajo a la ‘Leona’. En un segundo intento, Amanda escapó y agarró mal parada a la estadunidense que recibiño un rodillazo en el rostro.

A partir de ahí comenzó a perder el balance, segundos después un derechazo abrió la puerta para una serie de combinaciones sobre una campeona que comenzaba a desvanecerse con el dolor en la nariz y comenzó a bajar las manos.

Nunes la llevó a la lona y a aunque Miesha se habñia levantado de forma milagrosa, se veía muy descompuesta. Volvió a caer y le tomó la espalda.

La veterana de la división fue sometida pro mataleón con la decepción el el rostro, luego de una gran victoria ante Holy Hol, hoy, volverá a dormir sin el cinturón.