erika montoya - cortesía @laaficion
12 de septiembre de 2016 / 05:12 p.m.

El campeón unificado Gennady Golovkin cumplió con el propósito y noqueó al monarca inglés Kell Brook en cinco rounds para retener las coronas mundiales del Consejo Mundial de Boxeo y de la Federación Internacional de Boxeo, la noche del sábado en Inglaterra.

El temido kazajo aumentó a 23 nocauts al hilo una racha que mantiene desde hace ocho años y de paso sumó a su récord el tercer invicto en su carrera.

"Desde el primer round lo supe, cuando lo lastime. Pero seguí mi trabajo. Ahora mi meta está en sumar el cinturón que me falta, el que tiene Billy Joe Saunders. Con tal de que se haga yo estoy dispuesto a volver a pelear en Inglaterra... sobre Canelo, yo le peleo a quien quiera. Yo no huyo", dijo el monarca que no tuvo problemas en imponerse para sumar la victoria número 36 de su carrera, con 33 nocauts.

Al campanazo inicial no hubo round de estudio, en busca de desgastar al campeón – y sabiéndose nuevo en la división de los medios – Brook inició las acciones a tambor batiente, pero las respuestas del campeón lo obligaron a cambiar la táctica casi de inmediato, poniéndolo a boxear y contragolpear.

Aunque Brook intentó el contragolpeo y su velocidad para conectar sin problemas a pesar de la guardia del monarca, no fue suficiente para inclinar la balanza a su favor y con potentes ganchos GGG mandó a las cuerdas en varias ocasiones a su retador.

En uno de los intercambios, Brook se dolió del ojo izquierdo, señalándoselo a su equipo y dando aviso al campeón que había un punto débil más. A partir de ese momento, y dispuesto a no irse a las tarjetas, GGG presionó y conecto la mayor parte de sus embates al orbital.

Para el quinto y último round, Golovkin siguió con la presión al máximo y durante un embate que abarcó ganchos, rectos y volados, arriba y abajo, el equipo del inglés tomó la decisión de detener la contienda, experimentando por primera vez el sabor de la derrota.

"Es complicado hacer las cosas que quieres cuando no puedes ver. Creo que me fracturó el orbital. Sé que pudo sentir mis golpes y me voy satisfecho", señaló el inglés que dejó su marca en 36-1, con 25 KOs.

El ex olímpico Charlie Edwards nada pudo hacer para evitar que el campeón filipino John Riel Casimero le pasara por encima.

La noche del sábado el campeón oriental, dueño de la diadema mosca de la Federación Internacional de Boxeo, hizo gala de su agresividad y habilidades para someter a un hambriento inglés que se quedó sin herramientas al momento de enfrentar a alguien con mucho mayor experiencia.

Casimero desde el campanazo inicial con boxeo a velocidad y movimiento logró maniatar al local para defender por segunda ocasión, de la segunda parte de su reinado, el campeonato mundial.

Con esta victoria, el tagalo mejoró su récord a 22-3 con 14 nocauts, mientras que el inglés sumó su primer derrota en nueve contiendas.

En polémica pelea entre ingleses el campeón mundial Lee Haskins retuvo la corona gallo de la Federación Internacional de Boxeo al resultar favorecido en las tarjetas por los jueces después de recorrer toda la vía.

A pesar de que el retador Stuart Hall apretó para la segunda mitad de la contienda, poco pudo hacer para que los tres jueces lo vieran ganador, a pesar de que dominó a un monarca que no pudo hacer mucho por quitarse los embates de un retador que tuvo mucho mejor puntería y una excelente preparación.

Para el final de los 12 rounds Haskins no sólo se anotó puntuaciones de 115-113, 117-111 y 117-112, también se llevó sonoros abucheos de los más de 20 mil asistentes a la Arena O2.