rigoberto juárez
26 de marzo de 2015 / 02:56 a.m.

Daniel López, el Satánico, no ocultó su profundo dolor ante la muerte de su colega y amigo, el Hijo del Perro Aguayo. El gladiador dejó en claro que él y cada uno de sus colegas arriesgan la vida en cada función, descartando por completo que sea un deporte 'de mentiras'.

"No hay palabras para expresar esta tragedia, mucha gente dice (que la Lucha Libre) es circo, maroma y teatro, pero aquí está la realidad de las cosas, nos preparamos y como decimos en casa, sabemos cómo vamos a subir (al ring), pero no sabemos cómo vamos a bajar.

"Lo recuerdo de una forma bonita, él ya traía la lucha en la sangre, viene de familia, en ese sentido tuve la fortuna de encararlo cinco ocasiones por diferencia de empresas, pero aquí no hay competencia, aquí hay compañerismo", comentó.

El Satánico espera que esta desgracia sea un punto de inflexión para que se mejore en todos los sentidos la seguridad de los luchadores.

"Sin meterme en problemas, creo que sí debería ser más rápida la atención médica, sobre todo está en los promotores el que limiten un poco el accionar de los luchadores arriba del cuadrilátero, ahorita están arriesgando la vida con unos giros y lances tremendos, la nueva generación quiere puro lance, no saben lucha a ras de lona, no saben de llaveo y eso lleva este riesgo. Está comprobado de que son elementos que duran de tres a cinco años en óptimas condiciones, después quedan muy lastimados".

Daniel López mostró al Perro Aguayo, pero también a Rey Misterio, señalado por la muerte del Can.

"Muchos quieren morir en el ring, otros en el teatro cuando son artistas, pero en lo personal no, yo prefiero quedar como debe de ser, en casita, a nadie se le desea eso, creo que sus padres no querían eso. Son golpes muy duros para superar, sobre todo para Rey Misterio un saludo y todo el ánimo, ahora le pasó al Perrito y le pudo haber pasado a él".