ÉRIKA MONTOYA Y MINELLI ATAYDE
5 de junio de 2016 / 04:16 p.m.

Son las 21:10 del 3 de junio y Muhammad Ali, el mejor boxeador de la historia, puso de nuevo en shock al mundo entero: acababa de fallecer a los 74 años de edad por problemas respiratorios.

Fiel a su estilo, peleó hasta su último aliento; sin embargo, el campanazo final sonó y Ali aleteó como mariposa al cielo de los inmortales.

"Nos duele el corazón, pero también somos felices porque nuestro padre sea ahora libre, por más de media hora su corazón latió, a pesar de la falla de sus órganos, aunque la familia se mantuvo fuerte mientras le susurrábamos al oído: 'puedes irte, estaremos bien, te queremos, gracias, puedes volver ahora con Dios", describió Hana, una de los ocho hijos que tuvo Muhammad Ali.

Un piquete de una abeja del destino le provocó que todos sus órganos fallaran después de dos días hospitalizado, pero su corazón no dejo de latir y durante 30 minutos continuó bombeando sangre, al mismo ritmo que cuando Ali recetaba jabs, ganchos y volados, mientras deleitaba con su juego de piernas y velocidad para acabar a su rival.

Su corazón no pudo más y al final, el gran campeón escuchó al presentador anunciando su llegada al reino de los inmortales, donde revivirá sus duelos con Ken Norton y Sonny Liston, además que volverá a convivir con aquellos íconos que lo acompañaron y marcaron su carrera como Malcolm X y Martin Luther King Jr.

UN HOMBRE VALIENTE

Ali murió el viernes en un hospital de Arizona, y ayer, Bob Gunnel, vocero de la familia, ofreció algunas palabras sobre el deceso de la leyenda.

"No solo cambió el boxeo, sino que será recordado como el hombre que nunca tuvo miedo a nada en la vida, y que cambió el mundo, la forma en que la gente pensaba y que se atrevió a desafiar".

Explicó que desde hace algunos días ya les habían notificado lo grave que se encontraba, y que era complicado que pudiera recuperarse de esta recaída.

"La familia fue notificada que esta vez las condiciones de salud estaban más deterioradas, y se manejaron con la mayor discreción". Gunnel destacó que la familia realizó una ceremonia en honor al ex boxeador.

"Lo acompañó durante una convivencia en las últimas 24 y 48 horas, se llevó a cabo una ceremonia privada, muy emotiva, en la que participaron todos".