19 de febrero de 2013 / 12:21 p.m.

Escobedo • El delineado de sus ojos combina con el verde del uniforme, el mismo que luce empolvado, contrastando con sus manos bien cuidadas que cargan un fusil. Acaba de pasar pecho tierra por debajo de alambres de púas y con el sol cayendo a plomo. Miriam sonríe porque dentro de poco estará sirviendo en el Ejército Mexicano.

El esfuerzo físico y los sacrificios son tarea difícil, acepta, pero sabe que es capaz de hacer el mismo trabajo que sus compañeros y servir a la patria.

“"Me gusta servirle a mi país. Está la equidad de género, todos igual. Sí resistimos, se le pone el mismo empeño al ver a los hombres dice una ‘pues yo también puedo"”, dijo.

Hace 100 años, cuando se decretó la organización del Ejército Mexicano, la presencia de mujeres era impensable. Ahora la equidad de género es un nuevo valor militar.

Así queda de manifiesto en el Centro de Adiestramiento de Combate Individual Regional de la 4º Región Militar, donde 17 mujeres realizan las mismas actividades que 148 hombres como parte de la primera fase que pasan los soldados de nuevo ingreso.

El entrenamiento teórico y práctico dura ocho semanas, al día tienen sólo ocho horas para dormir y el tiempo necesario para comer. “"Todo el día sin parar, desde las cinco de la mañana hasta las nueve de la noche"”, relata la soldado auxiliar dactiloscopista.

Desde el 2008, el Ejército y la Fuerza Aérea emprendieron una campaña para modificar los patrones de conducta, en beneficio de la igualdad de género. Con programas específicos buscan garantizar las mismas oportunidades de desarrollo profesional, y ellas lo están aprovechando.

“"Soy una mujer soldado, muchas mujeres no se arriesgan, una le pone el ánimo cuando entra, es echarle ganas, una se siente orgullosa, la familia está orgullosa de que estemos aquí"”, señaló.

Sin diferenciar en las condiciones físicas, las mujeres que optaron por enlistarse al Ejército Mexicano cargan un arma, portan con orgullo el uniforme y prosiguen a continuar con las órdenes, todavía les faltan obstáculos por pasar en la pista del combatiente.

Contra la delincuencia

Enfrentamientos armados, detenciones de integrantes de células delictivas, decomisos de armas, drogas, rescates de víctimas, apoyo en desastres y acercamiento a la población, es la actualidad del Ejército Mexicano.

Este 19 de febrero, se celebran 100 años de que Venustiano Carranza, entonces gobernador de Coahuila, rearmó fuerzas para coadyuvar a mantener el orden constitucional en la República y sustituir al Ejército Federal de Victoriano Huerta después del golpe de Estado contra Francisco I. Madero.

En el más reciente informe público de la Secretaría de la Defensa Nacional, destacó que en los primeros dos meses de la actual administración, se detuvieron mil 157 presuntos delincuentes.

Incautaron en el mismo período más de dos mil armas de fuego, aseguraron 800 vehículos que los cárteles de la droga tenían en su poder así como el decomiso de droga.

En tanto haya una nueva política de Estado para la seguridad y justicia en México, el Ejército seguirá haciendo frente a los retos actuales en materia de seguridad, según dijo recientemente el presidente.

Entre armas y libros

Para defender a la población hacen falta más que armas, le queda claro a un soldado del 36 Batallón de Infantería que apenas terminó su carrera como Ingeniero Industrial en su natal Ciudad Valles, San Luis Potosí, y se enlistó al Ejército Mexicano.

Portar el uniforme, cargar un arma, servir en una unidad, someterse a la disciplina, es algo que ya había planeado desde antes, pero quiso terminar sus estudios en la vida civil, porque en lo militar pretende hacer carrera.

“"Era un sueño de siempre. El espíritu de servicio, esa es la satisfacción. A mis compañeros, mis mandos, servir a México, a la sociedad"”, dijo.

El joven de 24 años relató que tenía un trabajo estable, realizó los trámites para su titulación y se enlistó, después del curso de adiestramiento busca escalar puestos y confía que los conocimientos adquiridos le ayudarán a cumplir el objetivo.

“"Es demandante pero uno termina con una satisfacción la final del día por que cumple con lo asignado"”, mencionó.

Dentro del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos las oportunidades de estudio, capacitación y profesionalización son variadas, para los elementos desde soldados hasta generales.

A partir del nivel secundaria, el Sistema Educativo Militar tiene opciones para continuar con preparatoria y licenciatura para lo cual cuenta con instituciones educativas que además de formar técnica y profesionalmente al personal, brinda recursos humanos a las diferentes áreas de las Fuerzas Armadas.

SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS