RAFAEL LÓPEZ
19 de mayo de 2013 / 03:17 p.m.

México • Gobiernos de 14 estados han echado mano de militares, en activo o retirados, para colocarlos al frente de sus secretarías de Seguridad Pública en busca de reducir los índices de violencia.

Apenas el viernes, Ángel Aguirre Rivero, gobernador de Guerrero, nombró al frente de esa dependencia al almirante Sergio Javier Lara.

Un día antes, en Michoacán el mandatario interino, Jesús Reyna García, designó al general Alberto Reyes Vaca para ocupar el cargo.

En esta entidad se han realizado diversos actos relacionados con el crimen organizado, grupos de autodefensa y maestros disidentes, que han provocado que legisladores panistas propongan la desaparición de poderes.

La lista de los 14 militares incluye dos integrantes que pasaron por la Armada de México. Se trata de Wilberth Talango Herrera, en Campeche, y del recientemente nombrado Sergio Lara, en Guerrero. El resto tuvo su formación en el Ejército.

Entre los estados con militares al frente de las policías hay cinco con altos niveles de homicidios relacionados con el crimen organizado: Guerrero, Michoacán, Nuevo León, Tamaulipas y Zacatecas, que concentran 26 por ciento de las ejecuciones cometidas en lo que va del año.

Los resultados de tener a un militar al frente de la seguridad de un estado son variados.

En Nuevo León, el general Alfredo Flores —quien antes de ocupar el cargo era el comandante de la Séptima Zona Militar— llegó a la SSP estatal en diciembre de 2012, cuando ocurrieron 23 casos de extorsión por 26 en abril de 2013; los secuestros se mantuvieron en tres y las ejecuciones subieron 61 por ciento.

Mientras, en Tamaulipas, el capitán Rafael Lomelí Martínez llegó en abril de 2011 al puesto y el nivel de extorsiones y secuestros se ha mantenido en el mismo nivel, mientras que los asesinatos disminuyeron de 43 casos mensuales en 2011, a 33 en 2012; sin embargo, en el presente año el promedio está en 37.

En Zacatecas el mayor problema es el aumento de las ejecuciones en el año reciente. En abril de 2012 se cometieron siete ajusticiamientos, mientras que un año después la cifra se ubicó en 44 casos.

Sin embargo, hay estados con mando militar en sus policías que sobresalen por ser de las más tranquilas del país, como Aguascalientes, Campeche, Querétaro y Tlaxcala. En conjunto, esos estados solo registran 33 homicidios.

Uno de los casos donde la militarización de las fuerzas policiacas ha tenido mayores logros es Ciudad Juárez, Chihuahua. En ese municipio se cometían alrededor de 100 ejecuciones al mes, por lo que a mediados de 2009 el gobierno federal decidió implementar operativos militares para bajar el índice delictivo, los cuales derivaron en una reducción de casi 60 por ciento si se compara con las cifras de 2012.

En dicha localidad se registró el primer caso de que un militar ocupara la titularidad de la seguridad municipal, cuando en marzo de 2009 el general de división Julián David Rivera Bretón fue designado responsable del orden público de Ciudad Juárez. Sin embargo, éste fue removido en octubre de 2010 sin tener resultados favorables.

En la actual administración se acordó que todas las designaciones de secretarios de Seguridad Pública estatales sean autorizados por el gobierno federal.