16 de enero de 2013 / 03:59 p.m.

Casi 200 tiroteos en seis años, la mitad de ellos ocurridos entre 2011 y 2012. En solo ese bienio, más de 70 policías heridos de bala y otros siete asesinados, además de medio centenar de criminales lesionados y abatidos en intercambios de fuego con la autoridad. Cifras que ponen en duda la idea de que el Distrito Federal vive un pico “atípico” de violencia.

Esos no son datos de una urbe fronteriza atrapada en la guerra entre los cárteles de la droga. Vienen de la Ciudad de México, escenario en los últimos días de homicidios e incidentes con armas de fuego que han puesto en estado de alerta a las autoridades, en especial al oriente de la capital. ""Lo que sucedió en días pasados sale de los márgenes comunes”", insistió el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera.

Pero datos obtenidos por MILENIO, vía la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Distrito Federal, apuntan en sentido contrario: ese incremento forma parte de una tendencia que ya había sido detectada por la Secretaría de Seguridad Pública del DF (SSP-DF) tan temprano como 2011. Y que para 2012 se estaba acelerando.

Estadísticas de la SSP-DF sobre enfrentamientos armados en la Ciudad de México detallan que la capital enfrenta desde hace dos años un marcado ascenso en el número de tiroteos protagonizados por presuntos delincuentes y policías. A la par, las investigaciones por homicidio de la Procuraduría del Distrito Federal han ido en aumento desde 2006, con 646 averiguaciones previas ese año, ascendiendo a 811 en 2010 y quedando muy cerca, con 779, en 2011. Ese es el último ciclo para el que se tienen datos completos.

Una investigación de este diario, basada en cifras compiladas por la policía capitalina y la PGJDF, permite rastrear lo que solo puede definirse como un marcado ascenso en el número de balaceras en la Ciudad de México durante la segunda mitad de la administración de Marcelo Ebrard. Es un fenómeno que se presenta de forma inusitada en 2009, toma velocidad en 2010 y se incrementa fuertemente en 2011 hasta llegar, el año pasado, a un máximo histórico de tiroteos autoridad-delincuentes.

Son estadísticas que revelan que la respuesta de la SSP-DF ante la violencia ha sido la de aplicar mano dura: sus elementos cada vez recurren con mayor frecuencia a utilizar sus armas y emplear fuerza letal, según se desprende del creciente número de criminales que han muerto tras enfrentarse con policías.

Después de presentar una decena de solicitudes de información ante la SSP-DF y la Procuraduría del Distrito Federal y tras compilar una matriz de datos con las cifras de los mandos regionales, zonales y sectoriales de la policía de la Ciudad de México, los resultados de este ejercicio arrojan que 2011 y 2012 fueron los años más violentos enfrentados por las fuerzas de seguridad pública capitalinas en todo el recién concluido sexenio.

Únicamente entre enero de 2011 y agosto de 2012, siete oficiales y 24 presuntos criminales perdieron la vida, muy por encima del promedio de otros años. En dirección similar, el número de tiroteos registrados por los cinco mandos de zona de la SSP-DF —norte, sur, centro, poniente y oriente— se fue hacia arriba de forma dramática. Pasó de solo dos en 2006 a 39 en 2011 y 56 hasta agosto de 2012. Eso significa un aumento de 2 mil 800 por ciento entre el principio y el fin del sexenio.

En paralelo, el número de policías heridos de bala se multiplicó por 10 entre enero de 2006 y agosto de 2012: de solo cuatro lesionados en el primer año del gobierno anterior, se llegó a contar con 42 oficiales baleados hacia el cierre, más los que se hayan acumulado en la segunda mitad de ese año. Son cifras que sugieren una mayor disponibilidad de armas de fuego para la delincuencia que opera en la capital, así como una mayor disposición a utilizarlas.

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De la información computada se desprende que 2012 fue también el año más mortífero para la policía capitalina: seis agentes fueron asesinados. Es más de una tercera parte de todas las bajas por agresión armada que sufrió la SSP-DF durante la administración de Ebrard, en la que 16 oficiales perdieron la vida en intercambios de fuego con presuntos delincuentes.

Para los delincuentes —o las personas ubicadas por la SSP-DF en este campo— la respuesta fue dura: por cada policía muerto, fallecieron o resultaron heridos siete presuntos criminales. En total, 118 personas murieron o fueron lesionadas a manos de la policía del Distrito Federal en enfrentamientos armados.

Los datos cuentan con una precisión superior al promedio gracias a que la SSP-DF y sus cinco Direcciones Generales de Policía de Proximidad mantienen una maquinaria afinada de recolección de datos. Es un extenso archivo de información sobre interacciones violentas entre sus elementos y agresores que permite delimitar cuáles, de entre las cinco zonas en las que divide la SSP-DF a la ciudad, son las más conflictivas.

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¿Cuál es la parte más violenta de la Ciudad de México o aquella en dónde se usan más armas de fuego? ¿En dónde se enfrentan más los policías al uso de armas por parte de la delincuencia? Las cifras permiten responder a casi todas estas preguntas: es el norte de la Ciudad, en la delegación Gustavo A. Madero, que acumuló 92 enfrentamientos y tiroteos en el sexenio.

Esta zona encabeza prácticamente todos los listados de violencia callejera en el sexenio pasado. En policías heridos se lleva el primer lugar, con 54. En policías fallecidos, también: ocho. Pero en lo que toca a criminales fallecidos, personas que murieron tras tiroteos con la autoridad, la zona poniente es la que tiene a las unidades policiacas más propensas a usar la fuerza letal. En esa parte de la ciudad murieron 17 presuntos delincuentes y otros 20 fueron heridos por agentes de la SSP-DF.

Consultada respecto al incremento de tiroteos que muestran sus estadísticas, la SSP-DF declinó ofrecer datos para este reportaje y, hasta entrada la noche, no había respondido a una petición de entrevista.

 — VÍCTOR HUGO MICHEL