10 de mayo de 2013 / 02:09 p.m.

La Comisión Nacional de Seguridad de la Secretaría de Gobernación reportó a la Cámara de Diputados que en 2012 ocurrieron 24 mil 130 accidentes del transporte de carga en las carreteras del país, mientras que solo en lo que va de este año suman 3 mil 315.

Así lo confirmó el legislador Nabor Ochoa y detalló que 90 por ciento de los siniestros se debe a errores humanos provocados principalmente por hipertensión arterial y fatiga, entre otros factores.

En ese contexto, el diputado federal del PVEM sostuvo que la tragedia ocasionada en Xalostoc por un doble remolque cargado de gas evidencia los riesgos y desafíos que representa el transporte de materiales peligrosos en México.

Por ello, llamó a las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Trasportes (SCT) a relanzar programas de evaluación en empresas y la capacitación de operadores.

Advirtió, en ese sentido, que no existe una supervisión adecuada para los dobles remolques, ni revisión permanente de los límites de peso y de velocidad, cuando la verificación de las condiciones mecánicas de este tipo de unidades debe ser permanente.

""La SCT debe analizar a fondo la conveniencia de permitir los dobles remolques y revisar exhaustivamente las unidades con el objeto de retirar de la circulación las que ya no cumplen las condiciones físicas y mecánicas mínimas"", señaló.

Ochoa aseguró que las empresas de autotransporte de carga mantienen al frente de muchas unidades a personal sin experiencia y sin capacitación para mejorar su desempeño y productividad.

""Muchos tienen edades que van de los 50 a los 75 años y permanecen al frente del volante más de 24 horas, por lo que la falta de sueño ocasiona un severo desgaste físico que influye en sus reacciones ante una situación de emergencia"", dijo.

Recordó que el Senado de la República aprobó ya un proyecto de reformas para que los operadores de autotransporte federal estén obligados a portar una constancia de aptitud psicofísica y de esa forma se generen condiciones de seguridad en las carreteras.

 — FERNANDO DAMIÁN