22 de diciembre de 2013 / 06:54 p.m.

El próximo lunes por la noche, los 49ers de San Francisco jugarán su último partido de temporada regular en la que es su casa por 42 años: el Candlestick Park.

Ese día, los californianos recibirán a los Halcones de Atlanta en un juego en el que buscarán amarrar su boleto a la Postemporada.

El partido, probablemente, es el último de su historia, pues aunque los 49ers clasifiquen, todo parece indicar que jugarán los Playoffs como visitantes.

Los 49ers ya anunciaron que a partir de la próxima temporada jugarán en el Levi's Stadium, que actualmente se encuentra en construcción en el condado de Santa Clara. El Candlestick Park será demolido el próximo año y dejará en el pasado cientos de historias, triunfos y derrotas.

El recinto de la bahía de San Francisco fue construido a partir de 1958 para albergar los juegos de los Gigantes, el equipo de beisbol que se acababa de mudar de Nueva York a la ciudad californiana. En 1960, el estadio fue abierto con un juego entre los Gigantes y los Cardenales de San Luis.

El Candlestick Park es considerado el primer parque de beisbol moderno, pero curiosamente sus mejores momentos los vivió con un equipo de futbol americano.

Desde su primer año, el Candlestick Park albergó juegos de futbol americano, pero no de los 49ers, sino de los Raiders de Oakland. Fue hasta 1971 que los 49ers abandonaron el Kezar Stadium y llagaron a la casa que los vería convertirse en uno de los equipos más ganadores de la NFL.

De manera conjunta, Gigantes y 49ers eran los residentes del Candlestick Park, pero los 'gambusinos' fueron los que mejor provecho le sacaron, pues ahí vivieron sus mejores épocas durante los 80 y principios de los 90.

Los Gigantes jugaron su última campaña ahí en 1999.

El Candlestick Park vio nacer las leyendas de Bill Walsh, Joe Montana, Steve Young, Jerry Rice, Ronnie Lott, y muchos otros que vivieron sus mejores momentos con los 49ers de San Francisco.

Cuando el reloj de juego termine el lunes por la noche, las luces del Candlestick Park se apagarán y no volverán a iluminar un juego de futbol americano.

REDACCIÓN