25 de octubre de 2013 / 02:44 p.m.

El 85 por ciento de los franceses son favorables a que el mundo del fútbol pague el impuesto extraordinario previsto por el Gobierno para los que ganen más de un millón de euros al año, lo que ha motivado una huelga para el último fin de semana de noviembre.

Así lo revela un sondeo publicado por la televisión LCI, que revela que el 83 % de los encuestados cree "injustificado" el paro convocado ayer por la Unión de Clubes Profesionales de Fútbol (UCPF).

La huelga, la primera del fútbol francés desde 1972, no parece tener respaldo popular, por lo que los presidentes de los clubes aseguran que van a tratar de explicar a los aficionados su punto de vista.

Según ellos, el mundo del fútbol está en una situación crítica, con déficit en los tres últimos ejercicios y sometidos a la competencia de rivales europeos con sistemas fiscales menos fuertes.

Consideran que esta nueva tasa, que les supondrá un gasto extraordinario de unos 44 millones de euros, supondrá "la pena de muerte" para muchos clubes y, en general, para el fútbol francés, en un momento en el que está comenzando a despegar.

El Gobierno socialista hizo saber que no tiene previsto exonerar a los clubes del pago de esa tasa impuesta a todas las empresas con asalariados que ganan más de un millón de euros al año y recordó que, en ningún caso, el impuesto superará el 5 % de la facturación de la sociedad.

Los representantes de los clubes se reunirán el próximo jueves con el presidente, François Hollande, padre ideológico de este impuesto temporal, que durante dos años pretende gravar a los que más ganan para que contribuyan de forma excepcional a la superación de la crisis.

Sin embargo, algunos diputados socialistas han abierto pistas para suavizar la aplicación de la tasa, aprobada por los diputados el pasado viernes y que ahora está siendo estudiada por los senadores.

Una de ellas busca que la medida sirva solo para los nuevos contratos que se firmen a partir del año próximo y no para los ya suscritos por los clubes.

En la mayoría de los casos, son las entidades las que pagan los impuestos, porque los jugadores rubrican contratos con salarios netos, por lo que muchos presidentes se quejan de que, de haber conocido con antelación la introducción de esta nueva tasa, habrían negociado de forma diferente.

Otra de las pistas estudiadas pasa por tratar de forma diferente a cada club, en función del déficit que acumule, a la hora de poner un techo máximo al cobro de ese impuesto.

De esta forma, el impuesto podría suavizarse en aquellos clubes que tengan mayor déficit.

La UCPF calcula que 114 jugadores y entrenadores ganan en Francia más de un millón de euros y, por ello, estarían sometidos al nuevo impuesto.

Según sus cálculos, el fútbol contribuiría con unos 44 millones, que pagarían 14 entidades.

El París Saint-Germain tendría que pagar unos 20 millones suplementarios. Algunos presidentes consideran poco lo que pagaría el club de la capital, que se beneficiaría del techo del 5 %.

El Mónaco, el otro gran club millonario del país, no se vería afectado, puesto que su sede fiscal está en el Principado y no en Francia.

Los clubes consideran que este impuesto supondrá un agravio de los clubes franceses con respecto a sus principales rivales europeos, ya que les crearía dificultades a la hora de pagar altos salarios.

EFE