2 de abril de 2013 / 01:17 p.m.

Monterrey • Cientos de contribuyentes vivieron ayer su propio Vía Crucis en plena Semana de Pascua, al acudir a pagar sus obligaciones vehiculares al Pabellón Ciudadano, que lució abarrotado desde temprana hora.

El hecho de que fuera el último día para cubrir los adeudos sin recargos y sanciones, además de la reanudación de la actividad en oficinas de Gobierno, provocó una saturación en los módulos del Instituto de Control Vehicular.

Pese a ello, las personas en la fila denunciaron las deficiencias en el servicio, pues únicamente se habilitó la ventanilla 14 para atender a los cientos de automovilistas que buscaban pagar su refrendo y/o tenencia.

“"(Tengo) media hora (haciendo fila)...no ha avanzado nada. No nos han dicho nada, nada más que hay una sola fila, la fila 14"”, dijo Silvia Cortés, una afectada por la lentitud del trámite.

Personas entrevistadas a la salida revelaron que todo el proceso les tomó entre hora y media y dos horas, aunque en algunos casos la molestia era mayor si les faltaba alguno de los documentos solicitados por el Instituto de Control Vehicular.

Esta fue otra de las quejas más recurrentes de los ciudadanos: la falta de módulos de información para que les indicaran la papelería necesaria a presentar y evitar con ello una doble fila.

“"Pues lo regresan a que vaya por su papelería. Ya una vez que traiga su papelería, no pagas, nada más te dan la papelería y tienes que ir a otra caja"”, se lamentó un contribuyente en fila que realizó el doble trámite.

Excusas ciudadanas

Algunos de los ciudadanos en la fila justificaron el dejar el pago hasta el último día por la falta de dinero, como don Manuel Jiménez, jubilado, que apenas consiguió el efectivo y se dirigió a cubrir su adeudo, sin imaginarse lo que le esperaba.

“"Llevo como unos 40 minutos. No corre nada la fila, va muy despacio, tenemos cosas que hacer, pero no se mueven las filas...piensa uno que viene (de entrada por salida), ve uno tantas cajas, pero nada más le dicen que (vaya) a la 14"”, cuestionó.

Aunque pocos, también hubo contribuyentes que celebraron la eficiencia del trámite y aseguraron que sólo en media hora llevaron a cabo todo el proceso para ponerse al corriente en sus obligaciones.

LUIS GARCÍA