18 de noviembre de 2013 / 12:49 a.m.

La percepción sobre Esteban Gutiérrez en el paddock de la Fórmula Uno ha cambiado. De aquel piloto novato que se mostró precavido en Australia, primera fecha del año, ahora es un competidor agresivo, dispuesto a realizar ataques para ganar posiciones, pero también inteligente para defenderse de los rebases.

El Gran Premio de Estados Unidos era una de las carreras más importantes para el integrante del equipo Sauber. Dada la cercanía con Monterrey muchos de sus familiares, amigos y seguidores, se dieron cita para verlo, por ello para él era trascendental realizar una buena actuación. Sin embargo, una sanción por obstrucción al venezolano Pastor Maldonado (Williams) durante la clasificación del sábado le costó arrancar desde el sitio; sumado a ello, un error de estrategia de la casa suiza lo condenó a quedar fuera de los puntos.

Sauber planeó dos paradas en carrera para el mexicano, la primera de ellas apenas iniciada la carrera para colocarle neumáticos duros nuevos, y una segunda a mitad de competencia. Con ello esperaban recuperar posiciones hasta ponerlo en posición de pelea por los 10 primeros. La salida del safety car en el primer giro por el accidente del alemán Adrian Sutil (Force India) puso en entredicho esto.

"Fue una mala decisión al principio meterme a pits con el safety car. Fue una primera vuelta muy buena muy limpia, pude rebasar varias posiciones al salir desde el sitio 20. Tenemos que analizar si fue la mejor decisión pero también debemos quedarnos esto como experiencia porque es un reto muy grande empezar desde la posición 20", indicó el regiomontano tras la carrera que concluyó en la decimotercera plaza.

El regiomontano expresó que la sanción de 10 lugares impuesta desde la jornada del sábado fue definitiva para el resultado, y es que en su opinión, si hubiera arrancado en la décima plaza, como le correspondía, pudo haber sumado puntos.

"Es una pena, porque con este coche y todo, una penalización de 10 lugares es muy fuerte. Tuve mucha degradación, iba empujando lo más que podía", indicó.

Esteban se enfrascó en duelos durante la carrera contra su compatriota Sergio Pérez, el español Fernando Alonso y el finlandés Valteri Bottas (Williams). En todas ellas defendió la posición, un contraste con la actitud mostrada en las primeras pruebas del año donde era precavido.

Con una actitud tranquila, Esteban considera que no será hasta acabada la temporada cuando se conozca si continuará en la Fórmula Uno una campaña más o deba buscar nuevo equipo.

LUIS RAMÍREZ