23 de febrero de 2013 / 05:27 p.m.

Monterrey.-   • Los integrantes de la Asociación Ecológica de la Sierra de Picachos continúan con su lucha por conservar la reserva ubicada en el municipio de Higueras, donde se planea instalar una pedrera.

La tarde del viernes efectuaron una demostración de lo que les pasaría a las plantas, en caso de quedar expuestas a las emanaciones de polvo y otros compuestos químicos.

“Bueno, nosotros quisimos venir aquí a hacer una demostración, un simulacro de lo que podría pasar si instalan esta pedrera, que ya ustedes conocen todo el proceso que ya hemos venido haciendo consciencia”, señaló Violeta Montemayor, presidenta del grupo de ecologistas.

Hasta el pasaje comercial Morelos, en su cruce con la avenida Juárez, en Monterrey, llevaron dos macetas con plantas de orégano, principal representativo del municipio de Higueras.

Los integrantes del organismo civil rociaron un poco de agua y espolvorearon cemento, ejemplificando lo que sucedería con la vegetación en aquella zona, ya con la operación de la pedrera.

“Las plantas tienen unos órganos que se llaman estomas. Estos órganos van en la parte trasera de la hoja de cualquier planta, entonces, si el polvo cae encima de las estomas la planta queda completamente tapada”, explicó Carolina Obregón, una de las personas que participaron en la demostración.

Violeta Montemayor comentó que en esa parte de la Sierra Madre Oriental colindan los municipios de Higueras, Marín y Doctor González, cuyos pobladores resultarían seriamente afectados.

“Ahorita estamos aquí personas del municipio de Higueras, de Marín y de Doctor González, que somos los que estamos interesados en que no se instale esta pedrera en el municipio de Higueras, porque nos destruiría a nosotros”, señaló Montemayor.

Para los defensores de la Sierra de Picachos existe la esperanza de que el Gobierno del Estado, por medio de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, niegue los permisos para la instalación de la mina.

“A esa autoridad es a la que estamos haciendo ese llamado. Este simulacro es para eso, para que vean lo que puede pasar tanto a las plantas, a los animales y a nosotros. Entonces, que no hagan caso omiso”, reiteró.

La zona que está amenazada es un área natural protegida, que representa uno de los principales ecosistemas de la entidad y donde existen diversas especies animales y vegetales.

AGUSTÍN MARTÍNEZ