27 de enero de 2013 / 11:28 p.m.

Oaxaca • El pleno de la Asamblea Estatal de la Sección 22, ligada con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), acordó mantener el campamento y el acordonamiento de la Cámara de Diputados de Oaxaca, como medida de presión para evitar que se apruebe la reforma educativa y lograr que se eleve a rango de ley estatal su plan de autoevaluación y de mejoramiento del sector educativo.

Alrededor de 7 mil maestros tienen cercado desde hace 15 días el edificio legislativo con un campamento que obstruye el ingreso a sus accesos principales.

Los profesores además resolvieron que serán las estructuras de su movimiento las que definirán las estrategias y los mecanismos para facilitar la entrega del documento denominado Programa de Trasformación a la Educación (PETEO), donde piden que esté presente además de los diputados locales el gobernador Gabino Cué.

El magisterio se ha pronunciado por el acordonamiento, pero hay un acuerdo específico de que las estructuras del movimiento busquen las estrategias para que se haga efectiva la entrega del PTEO el próximo martes en la propia sede legislativa, consideró el líder del gremio Rubén Núñez Ginés.

Sin embargo, en los acuerdos pactados por los educadores se exige al gobierno del estado y al Congreso local que “dictamine como Decreto Educativo el PTEO y exponga las razones constitucionales por las que vota en contra de la reforma y promueva una acción de inconstitucionalidad de la reforma educativa".

Además hubo un emplazamiento al gobierno del estado y al Congreso local "para dar respuesta inmediata y favorable" a sus exigencias, principalmente con respecto al PTEO, tanto de manera pública como por escrito. De lo contrario, advierte, "este movimiento se reserva el derecho de accionar".

En tanto, el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Legislatura Local, Alejandro López Jarquín, lamento la determinación de los educadores y afirmó que su decisión no abona a construir un diálogo constructivo.

Anunció que, la noche de este lunes, se reunirá con la Comisión Política del magisterio para escuchar formalmente sus acuerdos, pero adelanto que habrá una petición para que se libere ese edificio, pues afecta las actividades administrativas de más de 300 trabajadores y retrasa las labores legislativas.

“"Creemos que el diálogo es fundamental pero para que haya diálogo se necesita voluntad, y si el magisterio no la muestra, pues sin duda que la relación y el trato se verán afectados"”, señaló.

En tanto, el panista Juan Mendoza afirmó que los legisladores no pueden permanecer “"de rodillas"”, ante la presión magisterial, más aún cuando no existe “una razón de ser” del bloqueo, una vez que la reforma educativa “ya está consumada"”.

ÓSCAR RODRÍGUEZ