25 de octubre de 2013 / 08:52 p.m.

Monterrey.- Por muy mala que sea una película siempre deja aunque sea un mínimo mensaje en la audiencia, pero éste no es el caso de ADORE: LA PIEL DEL DESEO; cinta en la que el espectador se va de la sala sin alguna moraleja o enseñanza.

Lil  y Roz son mejores amigas desde la infancia. Ahora ambas son mujeres de 40 años y madres de dos adolescentes y tanto una como la otra se empiezan a sentir atraídas por los respectivos hijos de su amiga sin que ninguna lo vea mal. Pero lo que inicia como una relación se comienza a convertir en una obsesión que puede hacer que todo termine mal para los cuatro.

Naomi Watts y Robin Wright son quienes protagonizan esta historia fuera de lo común.

Las dos actrices ofrecen muy buenas actuaciones como las madres que al principio no ven bien el tener una relación con el hijo de su mejor maiga, pero que al final terminan dejándose llevar por el deseo y la excitación del momento. Xavier Samuel también ofrece una buena actuación como el hijo de Watts, pero quien deja mucho que desear es James Frecheville, el cual se muestra demasiado acartonado en el papel de Tom, hijo de Wright.

Otro de los mejores factores del filme es sin duda la hermosa fotografía de Christophe Beaucarne, quien explota al máximo los bellos paisajes que le ofrece Australia.

Por otro lado es el guión lo que deja mucho que desear. Éste pareciera que por momentos no va hacia ningún lado y además a lo largo de la cinta ninguno de los cuatro personajes sufre alguna consecuencia por sus reprochables acciones o de sufrirlas a ellos no les afecta y siguen con su vida como sí nada hubiera pasado.

ADORE: LA PIEL DEL DESEO es una de esas películas en las que tanto los hombres como las mujeres se pueden deleitar la pupila, pero que al final pareciera como sí no hubieran visto nada y sentirán que perdieron su tiempo.

CALIFICACIÓN: 5/10

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Mauricio Morales