FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL
2 de junio de 2013 / 01:36 p.m.

Guadalupe.- • Cerca de 90 cantinas en Guadalupe representan peligro de muerte para sus parroquianos, pues podrían estar vendiendo droga y provocar una venganza de grupos rivales, por lo que el alcalde César Garza Villarreal recomendó a la gente que no acuda a esos lugares, pues no puede garantizarles la seguridad en esos sitios.

Al anunciar una “cacería” para cerrar el mayor número de los negocios exclusivos de este giro, el munícipe aclaró que saben que sobre las avenidas Eloy Cavazos, Pablo Livas, Juárez, y en la zona aledaña al municipio de Juárez, existen negocios dudosos.

“En las cantinas donde se presuma venta de droga, yo quiero decirles a los clientes asiduos de esos lugares que no vayan, a pesar de que hacemos un gran esfuerzo con la policía, no puedo asegurar su integridad física a los parroquianos que van a tomar en esas cantinuchas, no podemos hacerlo”.

La autoridad los considera lugares de alto riesgo, pues a pesar de que pueden vender legalmente bebidas alcohólicas, tienen permisos tan antiguos que no tienen otro giro.

En muchos, se vende droga, ya sea con consentimiento del dueño o en la ignorancia de este. Por eso existe el peligro de un ataque de algún grupo rival de la delincuencia organizada.

"Si en estas cantinas se vende droga, en cualquier momento pueden ser víctimas de una represalia de un grupo del crimen organizado y no solo disparan contra el dueño, sino contra todos los que están sentados en las mesas", aseguró el alcalde.

Anunció que renovarán totalmente el grupo de inspectores de alcoholes, para lo cual ya lanzaron una convocatoria a través de las redes sociales y, tan pronto se conforme el nuevo grupo, se iniciará la cacería para cerrar todo negocio que cometa alguna violación a la ley.

"Por eso estamos emprendiendo lo que podría llamarse una cacería contra todas las cantinas, piqueras, aclarando referirnos a las que operan en la ilegalidad, violen la normatividad o tengamos sospecha fundada de que se colaboran con la delincuencia organizada".

Durante un evento en el Centro de Terapias Ecuestres Hoga para niños con discapacidad neuromotora, Garza Villarreal aclaró que la cruzada contra estos negocios obedece a que representan focos de inseguridad para los guadalupenses, por su presunta relación con la delincuencia organizada.

"Una gran cantidad de estos negocios cuya única vocación es la de vender bebidas alcohólicas, representan un peligro para nuestra gente porque se prestan al tráfico de substancias tóxicas y esto se demuestra en que varios de estos, en fechas recientes, han sufrido ataques por parte de grupos de personas armadas", dijo.

Por lo pronto, se renovará totalmente el cuerpo de inspectores y el plan es incrementar el número de estos para llegar a 30.