21 de febrero de 2013 / 11:22 p.m.

Una de las habitantes de las casas dañadas manifestó que les dijeron que de los muebles se los iban a limpiar y secar, aunque hayan sido pérdida total, además que les están pidiendo facturas de los aparatos.

 Monterrey.- • Los vecinos de la colonia Topo Chico que resultaron afectados al reventarse una tubería de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey que provocó una mega fuga, esperan que la paraestatal se haga responsable de los daños materiales ocasionados.

La mañana de este jueves, personal administrativo de SADM, visitó los domicilios de la calle Zaragoza, entre Salinas y Apodaca, que la tarde del miércoles se inundaron, para levantar el censo de las pérdidas y acordar los trámites para las reparaciones.

Sin embargo, para la señora María Esther Tovar Chávez, quien habita en la casa marcada con el número 2321, las condiciones que les pusieron para el pago de daños, como facturas de las tres rockolas, una lap top y otros artículos que quedaron inservibles, son casi imposibles.

Aunado a esto, están inconformes ya que por los daños en la sala, colchones, roperos, dos refrigeradores y demás muebles y electrodomésticos, solo les ofrecieron limpiarlos y secarlos, aunque lo más probable es que sean pérdida total.

“Todo se me echó a perder, mira las cortinas hasta donde llegó el agua. Los cojines de la sala están empapados, cuando eso se seque, ya no van a servir, se pudre. Los muebles como el juguetero y la cocina son de aglomerado, eso se hincha y ya no sirve, todo se fregó”, dijo entre lágrimas.

Hasta el momento, la familia que vive en la casa justo frente al pozo que se abrió por la ruptura de la tubería de 36 pulgadas, ha recibido el apoyo de sus vecinos, pero esperan que las autoridades intercedan.

“Ayer, (la noche del incidente) dormimos en el piso, sacamos el agua, limpiamos, sacamos el lodo y nos tendimos ahí todos, somos cuatro adultos y un niño”, relató.

El DIF de Monterrey les llevó colchones, pero lo que más espera la familia es que las maquinas que utilizan para trabajar, así como las dos camionetas tipo Van, vuelvan a funcionar para seguir laborando.

SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS