18 de octubre de 2013 / 12:55 p.m.

Alejandro Irarragorri, el presidente del Santos, charló amenamente a través de los micrófonos de RG La Deportiva, en el programa de La Hora de Willie González, donde explicó algunos puntos de la clave del éxito de su equipo.

Tocó varios temas trascendentes, desde la decisión de romper paradigmas y salir de México para buscar una filosofía de trabajo y luego un entrenador, además del proceso de rejuvenecimiento del plantel, sin dejar a un lado el protagonismo ni los buenos resultados.

También abordó la pasión que se vive en los duelos ante Rayados, su rival en turno en el torneo de Liga.

Ha habido muchos cambios en el equipo, desde entrenador, administrativos, salida de figuras, notamos que ya no se gastó tanto dinero en el último Draft y a pesar de todo esto el equipo sigue estando en los primeros lugares y peleando un campeonato... ¿cuál es el secreto del éxito para ser tan constante?

"Yo creo que todo empieza por que esa percepción no es la realidad, todos esos cambios de los que tu hablas me parece más que son una percepción tuya que una realidad, porque al final del día el Santos sigue teniendo una nómina importante, con jugadores de gran calidad y viene pasando un proceso de reestructuración que tiene que ver con logros y con edad, y con momentos que nosotros hemos decidido replantear y rejuvenecer al equipo en ciertas líneas, tomando riesgos en posiciones importantes, pero que apuntalan hacia el desarrollo de Santos hacia el futuro.

"Del cambio corporativo sin duda que es importante, es un cambio relevante, pero que con la continuidad del mismo equipo de trabajo nos permite seguir sobre la misma línea. "Tal vez la percepción que la gente pueda tener es de muchos cambios, pero en realidad aquí las cosas siguen trabajando con la misma pasión, en la misma línea, con la misma estructura, que en nuestros análisis que hemos encontrado con los equipos europeos a través de los cuales hemos buscado hacer alianzas institucionales".

La pregunta era enfocada a que los equipos generalmente batallan mucho para hacer los cambios generacionales, y atraviesan una laguna para encontrar otra buena camada, y a este Santos se le han ido figuras desde uno de la talla de Christian Benítez hasta el Gutty (Iván) Estrada. Cambio de entrenador que fue muy importante en Benjamín Galindo y una apuesta que al principio parecía muy arriesgada con Pedro Caixinha y a pesar de todos estos cambios parece que está resultando ser un puente a una nueva generación de jugadores igual de exitosa...

"En realidad, más allá de las personas, lo que prevalece son las estructuras. Hemos apostado en trabajar para nuestra estructura, para nuestra filosofía de trabajo, y entonces las personas nos convertimos en una consecuencia.

"Hay grandes jugadores con los que siempre estaremos agradecidos, como el Gutty Estrada, es un gran ejemplo, Christian, que en paz descanse, es otro gran ejemplo, pero que en su momento la estructura que hoy tenemos nos ha permitido poner en la línea a jugadores que no nada más tomen su posición, si no que en algún tipo de dinámica lo hagan hasta mejor que ellos mismos, creo que ahí es donde puedes empezar un proceso de crecimiento, pero sin duda es un paso difícil".

De dónde nace la idea de arriesgar y salir del mercado tan viciado que tenemos en México de los mismos entrenadores, de ir a Europa, ¿de dónde sale el contacto y de dónde sale el valor de ir por Pedro Caixinha?

"Cada quien en este país tiene una razón de existir, una filosofía distinta, no podría decir que una mejor que otra, son diferentes formas, diferentes caminos, diferentes métodos.

"La manera que nosotros la vemos es sin duda identificamos al futbol europeo como líder del futbol mundial e identificamos a ciertos equipos que han sido progresistas que han apostado por tecnología con los cuales hemos logrado acercamientos en particular, el caso más específico es el Celtic, con quien tenemos una sociedad de 360 grados en la que compartimos muchas cosas como instituciones y ellos nos han dado la oportunidad de preparar a nuestra gente de la institución para trabajar como ellos trabajan y ellos tienen muchos años apostando por esta metodología y nosotros nos hemos ahorrado algunos años digamos por que hemos aprovechado de su camino recorrido para poder implementar ese sistema de trabajo, y una vez que lo tuvimos, no diría que dominado, pero si al menos avanzado y en un proceso maduro, y fue cuando nosotros decidimos traer a un técnico que trabaja con ese sistema, que es toda una escuela de educación, que surge por cierto en Escocia, y es de donde surgen grandes técnicos a nivel mundial, como el caso de Mourinho, de Caixinha, de Sir Alex Ferguson, y muchos técnicos se han preparado ahí, y es una forma de trabajo que nos hemos planteado como objetivo, hemos desarrollado, y a consecuencia de ello es que nosotros trajimos un técnico que trabaja con esas características. En este caso el orden de los factores sí altera el producto, porque nosotros hicimos la tarea al revés".

Te confieso que a mí me gustan personajes como Pedro Caixinha, creo que faltan algunos más de esos en el futbol mexicano, pero ¿no te da la impresión, principalmente por lo que ha sucedido, lo que se ha vivido, por sus expulsiones y algunos connatos de bronca, y como lo han tomado principalmente los medios nacionales, que no se ha comprendido al personaje Caixinha?

"Creo somos un país muy cerrado en muchas cosas, creo que tenemos que abrir la cabeza en muchos sentidos, porque vivimos en un mundo global. Por ejemplo somos un país muy cerrado para aceptar a los naturalizados, desde mi punto de vista en el momento que alguien tiene pasaporte mexicano, según la ley, en ese momento tiene los mismos derechos y obligaciones que un nacido en México, y aquí siempre andamos con ese tema de que si un naturalizado es igual que el que nació o no. Yo veo más mexicanos por adopción que a veces se entregan más por México que los que tuvimos la fortuna de nacer aquí.

"Somos cerrados en ese sentido, nuestro futbol es muy cerrado, muy celoso. Hay un carrusel de gente que estaba cómodamente acostumbrada a pasar a través de los equipos y en un mundo global en el que vivimos yo creo que el cerrarse a buscar gente de otras latitudes, con otras filosofías, con otros pensamientos, o al menos con nuestra forma de pensar no va. Para nosotros en realidad no importan tanto el pasaporte ni la nacionalidad, lo que buscamos es la preparación, la pasión, la frescura, para buscar hacer cosas diferentes para que nos de resultados diferentes y sobre todo una continuidad en lo que la institución busca en sus logros y su protagonismo a traves del futbol".

En el debate reciente de la Selección Mexicana, el acercarnos a los europeos en preparación, tecnología, táctica, es un tema que salta. ¿En México son el único club que lo han hecho, estamos muy lejos como selección, como País, de copiar esos modelos europeos?

"Hay 18 clubes en Primera División y cada quien tiene sus formas y sus razones. No te puedo hablar si una es mejor que la del otro, no te puedo hablar de los demás clubes, conozco y puedo hablarte de Santos y lo que buscamos en Santos, pero no se te dar esa respuesta".

¿Pero crees que eso que ustedes hicieron pudiera ser un buen método para que a nivel selección no volver a toparnos a incomodidades como esta para ir a un Mundial?

"No te sabría responder esta pregunta, yo creo que el tema de Selección Nacional se cuece a parte y ellos tienen sus directivos, quienes son los indicados para responder estas preguntas".

Este fin de semana los visita el Monterrey, allá lo viven como un Clásico. ¿Cómo perciben al Monterrey después de tantos enfrentamientos importantes que han tenido?

"Hay una rivalidad que nace primeramente por la parte geográfica, porque al final, tanto en Monterrey como en la Laguna hay gente trabajadora, pujante, orgullo de México, que en ambos casos que desarrollan empresas, que generan empleos, que generan riqueza, claramente Monterrey tiene una ciudad más grande que nuestra Laguna, pero claramente se genera esa rivalidad y obviamente se traduce en una rivalidad deportiva, que me parece que es sana entre dos instituciones que como en el caso de Monterrey, o en el caso nuestro, que de forma distinta, pero al final con el mismo objetivo de profesionalizarse de entregarse por su afición han logrado cosas importantes, que han sido protagonistas en los últimos años y con continuidad, nos a tocado vernos las caras en Semifinales, en Finales, y el Finales perdidas, en nuestro caso, y en Finales ganadas también en ambos casos, y eso va generando rivalidad.

Monterrey es una institución bien dirigida, bien comandada, y para nosotros es un placer poder recibirlos para jugar un partido que tiene ese tinte de rivalidad.

"Yo no soy quien para clasificar si es un Clásico o no, las propias aficiones de ambos clubes lo decidirán es la que manda en este sentido, pero sin duda para nosotros recibir a Monterrey tiene un significado especial y a estas alturas de la Liga esos tres puntos son fundamentales".

Tener una rivalidad de este tamaño que se ha creado para un club es importante, obviamente es bonito para un equipo, además de que debe haber un buen reflejo en las taquillas.

"Sin lugar a dudas son partidos que siempre llaman la atención de las aficiones, que tienen ese sabor de una rivalidad de dos regiones que en lo general hacen bien las cosas y que en lo deportivo ambos hemos tenido la fortuna de tener equipos protagonistas y me parece que ejemplo de ejemplo de logros y trabajo hacia el futbol mexicano, como lo son las regiones para México como País. El calificativo como Clásico solamente la afición lo puede decidir.

Siempre que hablamos de rivalidad también hay pasión y en ocasiones la pasión se desborda, y en los últimos años cuando Monterrey ha ido para allá, su porra y la barra ha habido algunos enfrentamientos, algunos conflictos allá en Torreón, ¿tienen preparado algo especial para que haya saldo blanco?

"Como instituciones se ha madurado mucho, la propia liga ha trabajado de la mano con autoridades, con los clubes, para buscar controlar de la mejor manera esa pasión que como dices se malentiende y se desborda fuera de la cancha, algo que no debería de suceder, y en los últimos partidos, incluyendo la última Final de Concacaf que perdimos aquí en casa ante Monterrey y lo mismo la que tuvimos la fortuna de ganar en casa, o la que perdimos este año también de Concacaf, son partidos con una asistencia de grandes aficiones y donde la pasión se quedó donde debe de estar, en los corazones de todos loa aficionados".

Redacción