29 de julio de 2013 / 03:23 p.m.

 

El entrenador de la selección de Estados Unidos, el alemán Jurgen Klinsmann, se mostró eufórico tras el triunfo conseguido por 1-0 ante Panamá y dijo que no dejó ninguna duda de ser el mejor de la Concacaf.

"La señal que quisieron enviar a todos fue clara y no dejó ninguna duda", declaró Klinsmann, que tuvo que ver el partido desde un palco de lujo del Soldier Field, al estar suspendido por la Concacaf tras ser expulsado en el encuentro de semifinales que Estados Unidos gano (3-1) a Honduras.

La selección de Estados Unidos, que llegó a los 11 triunfos consecutivos, concluyó el torneo más importante de la Concacaf con seis triunfos y ninguna derrota.

"Hemos jugado de una manera muy consistente desde el inicio del torneo", valoró Klinsmann. "Cada uno de los jugadores mostró su compromiso con el equipo y con todo lo que querían conseguir, que no era otra cosa que el título".

A pesar que Klinsmann alabó el trabajo de todos los jugadores hizo mención especial al gran torneo que había realizado el delantero Landon Donovan, de 31 años, que fue elegido como el Más Valioso del torneo después de conseguir cinco goles y ocho asistencias.

Donovan volvió a la selección después de estar cuatro meses ausente por decisión personal, pero Klinsmann recordó que siempre llamaba a los jugadores a la selección en base a la forma en la que se encontrasen y no a su reputación u otras circunstancias.

"Es muy difícil que no se le pueda tener en cuenta de cara a las próximas eliminatorias mundiales que serán a partir de septiembre".

Precisamente, Klinsmann dijo que el equipo ya había pasado página a lo sucedido en la Copa Oro y el próximo paso sería asegurar el pase al Mundial de Brasil 2014.

"Debemos comenzar a pesar en la próxima competición y estar listos para hacerlo cada vez mejor", señaló Klinsmann.

La única nota negativa del torneo para la selección de Estados Unidos fue la lesión al comienzo del partido del centrocampista Stuart Holden, que se torció la rodilla derecha, la misma que lo ha tenido apartado de la competición durante los últimos dos años y medio.

"Estamos muy preocupados por su situación porque todo parece indicar que se trata de una grave lesión", señaló Klinsmann.

Por su parte, los jugadores de Estados Unidos, encabezados por Donovan, reconocieron que habían disputado un gran torneo y sobre todo que habían disfrutado con los triunfos y con el rendimiento en el campo.

"Lo hemos pasado muy bien, he disfrutado como el que más y me siento muy contento de haber sido parte de este triunfo", declaró Donovan, que ha ganado tres títulos de la Copa Oro.

Mientras que el héroe del partido, el delantero Brek Shea, autor del único gol y el de la victoria, admitió que eso era lo de menos, dado que los que realmente iniciaron la jugada fueron sus compañeros Alejandro Bedoya, de origen colombiano, y Donovan.

"Se trataba de que alguien pusiese el balón dentro de la portería, y no se si ha sido el más rápido que he marcado, pero puedo decir que ha sido el más fácil", agregó Shea, que marcó su segundo gol en el torneo.

EFE