23 de febrero de 2013 / 02:22 a.m.

Los Ángeles • La británica Naomi Watts, candidata al Oscar como mejor actriz por "The Impossible", dijo hoy que los directores latinos la "desgarran por completo", en alusión al mexicano Alejandro González Iñárritu y al español Juan Antonio Bayona, cineastas que la han llevado a aspirar a la estatuilla.

"Me desgarran por completo. Hace poco vino Alejandro a un pase de la película y me dijo que pensaba que él había sido quien más me había hecho sufrir en pantalla ("21 Grams", por la que fue nominada en 2003), pero que había comprobado que otra persona me había destrozado aún más", comentó hoy la intérprete en una intervención frente a la prensa española, celebrada en un hotel de Hollywood.

Bayona, director de "The Impossible", acudió a la cita para acompañar a Watts. "No podría decir con mayor sinceridad lo orgullosa que estoy de esta película. Es una historia importante, contada desde la verdad, y honramos la historia de María Belón", comentó en referencia a la tragedia vivida por esa mujer española y su familia, sobrevivientes del tsunami que asoló el sudeste asiático en 2004.

La actriz es la única presencia de "The Impossible" en los Oscar. Naomi dijo no entender cómo sus compañeros de reparto, Ewan McGregor o Tom Holland, no hayan sido nominados, al igual que el propio Bayona. En eso ha tenido que ver lo poco que se ha visto la película en Estados Unidos. El filme ha recaudado más de 160 millones de dólares en todo el mundo, pero sólo 18 de ellos provienen de las salas norteamericanas.

"Fue extraño que no estuvieran nominados. Es una pena que la película no la viera mucha gente en Estados Unidos”, expresó la actriz.

Watts es consciente de que no parte como favorita para alzarse con el premio y sostuvo que su apuesta personal es Emmanuelle Riva, nominada por "Amour", del austríaco Michael Haneke, director para el que trabajó en "Funny Games" (2007).

Watts admitió que el rodaje de "The Impossible" le supuso "el mayor esfuerzo" de su vida, especialmente durante las escenas en el agua que la llevaron a estar a punto de tirar la toalla.

Repuesta ya de todo, la intérprete asegura que vive las horas previas a los Óscar entre "75.000 tratamientos de belleza". "Por desgracia, ninguno funciona", afirmó bromista la actriz.

EFE