20 de junio de 2013 / 08:15 p.m.

Piedras Negras.- Una fuerte lluvia que se registró la noche del viernes en Piedras Negras, causó el desbordamiento del caudal del río Escondido, dejando desolación, pérdida de viviendas y daños cuantiosos.

La tromba dejó cerca de 50 mil damnificados y casas destruidas, además ocasionó falta de los servicios de agua potable y electricidad, por lo que familias completas se encuentran alojadas en diferentes albergues de la localidad.

"Ha sido una pesadilla continua desde la madrugada del sábado, la situación que estamos atravesando es muy dura, platican personas que han vivido aquí desde hace muchos años, cuentan que un hecho como este nunca se había dado" comentó Alonso Garza Treviño, obispo en Piedras Negras.

"Fue un cosa extraordinaria lo que sucedió y los daños son cuantiosos, son 50 mil damnificados en diferentes órdenes y son como unas 15 mil las que han perdido todo", agregó.

El Padre Loncho, como cariñosamente le llaman las personas al obispo Alonso, aseveró que lo más grave en este tipo de eventos no son los daños materiales, sino el golpe mental a las personas.

"Hay muchas personas desesperadas, tristes, angustiadas y aparte del apoyo material, que si bien hace mucha falta, se requiere de mucho apoyo moral, psicológico para aquellos que perdieron todo, son personas que perdieron todo y no saben hacía donde mirar y ven que el panorama es muy negro", dijo el presbítero.

El obispo mencionó que los sectores más castigados por las fuertes lluvias que tuvieron lugar el viernes y sábado de la semana pasada, fueron las personas que habitan en las partes bajas del municipio.

"En esta ocasión la inundación no fue por ríos que vinieron cargados de otro lugar, sino que fue la lluvia que cayó aquí mismo en la ciudad y los lugares que están bajos son los que se inundaron y algunos de ellos siguen con el agua pues no tiene para donde salir y hay que sacarla con bombas pues de otra forma no se pude hacer", relató el sacerdote.

Mencionó que son 60 colonias las que padecieron la inundación, pero aún quedan como seis o siete bajo el agua.

El obispo también comentó que para ayudar a la población cuentan con un comedor móvil enviado desde Monterrey, el cual será llevado a diferentes colonias nigropetenses.

Con la finalidad de apoyar a las personas que perdieron todas sus propiedades debido a las lluvias en Piedras Negras, Cáritas Monterrey implementó un centro de acopio destinado a los afectados de la vecina ciudad de Coahuila.

El módulo de apoyo se encuentra en las instalaciones de Caritas ubicadas en Francisco G. Sada número 2810, en la colonia Deportivo Obispado.

LORENZO ENCINAS