6 de noviembre de 2013 / 08:58 p.m.

San Pedro Garza García.- La generosidad de casi 3 mil benefactores y la visión de los cuerpos directivo y docente de la Universidad de Monterrey a lo largo de cinco años han permitido concluir un ciclo que colocó a esta casa de estudios como una opción académica de vanguardia a nivel latinoamericano.

La meta cumplida, así como un legado adicional de cuatro propiedades, se obtuvo gracias a la solidaridad de dos mil 878 benefactores a través de cuatro mil 543 donativos.

Casi en paralelo, se realizó un esfuerzo especial para concretar el Centro Roberto Garza Sada de Arte, Arquitectura y Diseño, edificio creado por el japonés Tadao Ando, con una inversión final que ascendió a 609 millones de pesos. 

Antes de comenzar el concierto, el rector Antonio J. Dieck Assad agradeció a los invitados, todos ellos benefactores y donantes de la Universidad, su contribución a lo largo de los años.

“Estas instalaciones tan bellas son fruto de su generosidad; pero sobre todo, lo que aquí ocurre, las miles de vidas que diariamente se transforman desde nuestras aulas y para la sociedad son el fruto de la semilla que los benefactores han tenido a bien sembrar”, afirmó.

Luis Alberto Chapa González, presidente de la campaña, aludió a la generosidad y el compromiso de la comunidad con el futuro de los jóvenes, que se plasman en diversas obras concebidas para impulsar el aprendizaje.

El empresario reflexionó sobre estos valores que han sido un sello distintivo de la UDEM desde su concepción, ya que las cinco órdenes religiosas con mayor tradición educativa en la ciudad pusieron en común lo mejor de cada una para dar lugar a un nuevo modelo formativo.

“Fue también la generosidad marca indeleble de quienes, en aquellos finales de los 60, estuvieron dispuestos a financiar lo que, a juicio de muchos, era una utopía. Y esa generosidad de la que hablamos se mantiene viva”, destacó.

Chapa González se refirió a la gran herencia recibida de los fundadores de la Universidad, que, para honrarla, ha sido necesario mantenerse en constante evolución, buscando los mejores métodos y profesores para formar a los jóvenes que tendrán en sus manos el futuro del país.

Señaló que el reto para alcanzar la meta fue muy grande debido a que en ese periodo se dio la epidemia de gripe AH1N1, la reciente crisis financiera global, la devastación causada en la ciudad por el huracán “Alex” y los posteriores esfuerzos de reconstrucción.

Las aportaciones de empresarios, exalumnos, padres de familia y los propios estudiantes, un entusiasta grupo de 63 voluntarios y colaboradores permitieron la cristalización de múltiples proyectos por un total de 42.19 millones de dólares, como la adecuación y equipamiento de seis laboratorios: anatomía, microbiología, histología, odontología, multimedia y gastronomía.

También se realizó el equipamiento de aulas de profesional con tecnología de punta, se construyó la Unidad Fundadores de Prepa UDEM, se concretó la ampliación de las unidades Valle Alto y San Pedro, así como la construcción de la biblioteca de esta última.

Asimismo, se instaló el Centro de Liderazgo y Desafío ¡Lánzate! y se integró la infraestructura institucional de sistemas y laboratorios del Centro Roberto Garza Sada, además de que fue posible ampliar el fondo de becas.

Redacción