16 de agosto de 2013 / 02:36 a.m.

Agradecido por la oportunidad que recibió de debutar en la Selección Nacional, el recién naturalizado mexicano Christian "Chaco" Giménez, calificó de inolvidable todo lo que vivió desde su convocatoria hasta el juego ante Costa de Marfil.

Para el mediocampista de Cruz Azul, el triunfo fue importante, pero más el funcionamiento del equipo, al tiempo de señalar que eso fue lo más valioso de cara al partido clave que tendrá el Tri ante Honduras, el 6 de septiembre próximo en el estadio Azteca, dentro del Hexagonal Final de la Concacaf, hacia la Copa del Mundo de Brasil 2014.

"La verdad me dieron una gran oportunidad y todo lo que viví ayer (miércoles) fue muy emotivo. Traté de dar lo mío como jugador y fue una alegría inmensa y siento un gran agradecimiento. Fue muy padre, un momento maravilloso el que viví, me recibieron muy bien desde el primer día, me emocioné mucho en muchos momentos, cuando canté el Himno, para mí fue muy lindo", indicó.

De regreso a la capital del país, tras debutar con la escuadra nacional en el triunfo 4-1 sobre Costa de Marfil, "Chaco" valoró dicho resultado de cara al duelo ante los catrachos, toda vez que el conjunto mexicano, podría despegarse a cuatro puntos de ventaja con tres partidos por disputar en la eliminatoria.

"Viene un partido muy importante y lo que creo es que ayer dimos un gran paso a la confianza, creo que necesitábamos un resultado así, tanto los jugadores como la gente de México, pero todavía falta Honduras y ahora hay que pensar en los clubes", indicó.

Precisamente del partido ante Atlante de la fecha seis del Torneo Apertura 2013, a disputarse el próximo sábado por la tarde en el estadio Azul, descartó que el fuerte golpe que recibió en la rodilla derecha en el juego ante los marfileños, que lo mandó a la banca a los 77 minutos, pueda dejarlo fuera y no enfrentar a los azulgranas.

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