6 de febrero de 2013 / 02:44 p.m.

En Acapulco la conocen como playa Encantada, pero su hechizo terminó la madrugada del lunes, cuando al menos cinco personas armadas ingresaron a una casa turística a robar y violar a un grupo de vacacionistas españoles.

"“Carretera principal a Barra Vieja, kilómetro 34.5, sin número"”, se lee en un recibo de la Comisión Federal de Electricidad olvidado en la fachada del inmueble donde violaron a seis turistas. El documento nombra a la construcción como Buda Spa.

MILENIO entró a la casa donde aún se ven rastros del ataque. Las dos camas de uno de los cuartos están totalmente sucias. Hay almohadas y cojines arrumbados por todos lados. También muchos papales y colillas de cigarro en el suelo.

Las habitaciones tienen puertas corredizas de cristal llenas de huellas dactilares. Los colchones, sin fundas y cobijas, se ven aún desordenados.

Afuera de la construcción, a un costado de la alberca, también hay cojines tirados y un colchón manchado abandonado en la arena.

"“Las españolas llegaron el domingo, la dueña del lugar les rentó la casa unos días y cuando las vimos, nunca imaginamos que las fueran a violar"”, narró Esperanza Palma, vecina del poblado San Andrés.

Según Martha Elba Garzón, procuradora del estado de Guerrero, en la casa donde ocurrió el ataque vacacionaban 12 españoles: seis mujeres y seis hombres, además de una mexicana que los acompañaba.

"“Estaban 13 personas; unos estaban afuera, descansando, y las mujeres en el interior. Llegan las personas y primero amordazan a los que estaban afuera y después entran a hacer las fechorías lamentables que todo mundo sabe”", narró la procuradora.

Los vecinos del poblado narran que no escucharon nada en las tres horas que duró la agresión hasta que los españoles salieron de la casa a pedir ayuda.

"“A las seis de la mañana tocaron la puerta, porque los agresores habían huido; todos estaban en shock y nos narraban que las mujeres habían sido violadas "“, señaló uno de los vecinos.

"“Desgraciadamente violaron a la seis mujeres españolas, a la mexicana no la agredieron; según testimonios, no la ultrajaron por el hecho de ser nacional"”, describió la procuradora.

Tras lo ocurrido, los vecinos del poblado de playa Encantada piden a las autoridades federales y estatales que refuercen la seguridad en la Costa Chica. “Tenemos mucho miedo porque en las noches hemos visto a muchas personas desconocidas rondando por las casas y los pequeños hoteles”, dijo Esperanza Palma.

Desde este martes elementos de Ejército, Marina y policías Federal, estatal y municipal instalaron un retén frente al domicilio que rentó el grupo de turistas españoles.

Luego de 48 horas de la agresión, playa Encantada se ve desierta, con cada vez menos vacacionistas y más elementos de seguridad caminando en la arena.

“"No permitan que esta playa pierda su encanto”", señala una mujer de origen francés que vive a dos casas de la acordonada.

— CRÓNICA POR MARCO ANTONIO CORONEL