8 de julio de 2013 / 01:46 p.m.

Un empresario que denunció por secuestro y robo a los propietarios del bar Heaven realizó una investigación propia sobre el caso y descubrió que también se dedicaban al lavado de dinero.

La denuncia, que forma parte del expediente por la desaparición de los 12 jóvenes en mayo pasado, permitió a la Procuraduría General de Justicia del DF conocer nombres, apodos, lugares de reunión y formas de operar de esos individuos.

En la indagatoria particular se menciona a los hermanos Dax y Mario Alberto Rodríguez Ledezma, conocidos como Los Mochinos, y a Ernesto Espinoza Lobo, El Lobo, los tres copropietarios del establecimiento, además de Gabriel Carrasco, El Diablo, y Oswaldo Iván Cañas Jiménez, empleados del mismo.

Cañas Jiménez también se hacía llamar Oswaldo Iván Castro Jiménez y fue mesero en bares como el Heaven.

En esa denuncia se menciona por primera vez a Jesús Carmona como otro líder del grupo, incluso por arriba de los hermanos Rodríguez Ledezma y de Espinoza Lobo. Asimismo se hace referencia a los hermanos Rick y Mike Silva como parte de esa misma banda.

El empresario textilero, originario de Morelos, denunció que en diciembre pasado fue secuestrado por personal del bar que lo acompañó a su hotel para cobrar una cuenta.

De ese punto fue llevado a otro hotel, adonde lo acompañaron dos mujeres (una brasileña y otra argentina). El denunciante señala que pusieron algo en su bebida y cuando despertó (al otro día) se dio cuenta de que estaba amarrado. Cuando regresó al hotel en el que se hospedaba, descubrió que le habían robado 12 millones de pesos.

Reiteró que tras esos hechos realizó una investigación propia, cuyos resultados compartió con el Ministerio Público del Distrito Federal para apresurar la detención de los individuos que lo robaron y plagiaron.

La víctima vino a la Ciudad de México por un asunto de negocios, pero su cita se pospuso dos días. Esa noche acudió al bar Black, en la Condesa, y luego fue invitado al Heaven, de donde salió rumbo a su hotel porque se quedó sin dinero para pagar la cuenta.

El empresario realizó sus indagatorias luego de que la autoridad capitalina pidiera elementos para iniciar la investigación.

En la pesquisa particular, que forma parte de la indagatoria oficial, se indica que ese grupo de sujetos lavaban dinero para una organización criminal mediante la compra de inmuebles en Cancún y el Distrito Federal.

Dichos establecimientos, que fueron adquiridos a través de prestanombres, según la indagatoria del empresario, son usados como afters, al igual que el bar Heaven de la Zona Rosa.

MILENIO tuvo acceso a la investigación, donde se indica que en los antros vinculados con estas personas también se vende droga, aunque tengan giro de restaurantes.

El Heaven, ubicado en la calle Lancaster 27, colonia Juárez, es identificado como Restaurante Bicentenario, pero el día que fue cateado por la desaparición de los 12 jóvenes de Tepito se encontraron envoltorios de droga.

La información del empresario revela que los propietarios y empleados del Heaven lavaban dinero mediante la compra de autos de lujo.

En su investigación, el empresario morelense descubrió que Cañas Jiménez, empleado del Heaven, conoció a un comandante durante un viaje a Cancún, a quien convenció de invertir en ese tipo de antros, pero no se menciona el nombre del mando.

Revela también que el gerente del mismo bar, un sujeto de nombre Ismael García Polo, también comenzó como mesero de esos antros y en ese tiempo conoció a Cañas Jiménez.

Los datos obtenidos por el empresario revelan también que los hermanos Rodríguez Ledezma estaban vinculados con la clonación de tarjetas de crédito y fueron detenidos en Cancún por su uso indebido, aunque las autoridades locales no fincaron cargos.

Asimismo, reveló que el 16 de febrero de 2012 medios de Lima, Perú, dieron a conocer la detención de Mario Alberto Ledezma y una mujer a la que presentó como su esposa (Jael Meyer, de 25 años), con quien pasaba su luna de miel en lugares de lujo, que pagó con tarjetas clonadas. También allá fue liberado.

— REDACCIÓN