28 de junio de 2013 / 11:57 p.m.

Guerrero • La Procuraduría General de Justicia del Estado confirmó que ya investiga el ataque armado cometido en la comandancia de Seguridad Pública en Pilcaya. También se informó que la Policía del Estado reforzó la vigilancia en la demarcación para evitar más agresiones.

Tras el atentado registrado la madrugada del miércoles, que en principio se creía contra la presidencial municipal, la PGJE envió un equipo de peritos y personal de la Policía Ministerial para iniciar la investigación relacionada con el ataque al edificio que ocupa la comandancia de la Policía Preventiva Municipal.

En el edifico se desarrollaron pruebas periciales en balística, criminalística y dactiloscopia.

De acuerdo con las investigaciones realizadas en el inmueble, que fue atacado a balazos la madrugada del 26 de junio, en el hecho participaron al menos 30 hombres armados que llegaron en tres vehículos para disparar más de 300 proyectiles.

La agresión provocó daños en ventanas, herrería y puertas del edificio, además generó afectaciones en dos vehículos, propiedad del ayuntamiento.

Tras el ataque, una camioneta fue abandonada por los agresores durante su huida, ya que fueron perseguidos por policías municipales.

El inmueble permanece bajo resguardo de personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, así como de corporaciones policiacas federales, estatales y municipales.

Se informó que en estos hechos no hubo pérdidas humanas y que la mañana del viernes llegaron por lo menos seis unidades de la Policía del Estado.

La Fiscalía Regional Norte de la PGJE recaba declaraciones de los elementos de la Dirección de Seguridad Pública municipal y su titular, quienes refirieron haber sido alertados vía telefónica desde el 18 de junio pasado por el jefe de la Policía Municipal de Ixtapan de la Sal, en el vecino Estado de México, de haber recibido varias amenazas de miembros de un grupo delictivo.

Cerca de donde ocurrió el atentado, se aseguró una camioneta Chevrolet tipo pick-up, con reporte de robo con violencia en el Estado de México, el 12 de marzo pasado.

En el interior de la unidad se descubrieron huellas de sangre, chalecos tácticos, uniformes, gorras y emblemas de la Policía del Estado de México.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN