11 de junio de 2013 / 06:10 p.m.

Monterrey • La investidura como alcaldesa o como gobernador es de 24 horas y más si se está en un evento público, consideró el ejecutivo estatal, Rodrigo Medina de la Cruz, tras afirmar que como funcionarios tienen que separar lo que es de Dios y lo que es del César.

El Gobernador no quiso abundar en el caso donde la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, participó en una reunión con iglesias cristianas y donde manifestó que entregaba las llaves de la ciudad a Jesucristo.

Sin opinar más, Medina reconoció que "sé es gobernador o alcalde permanentemente".

El pasado sábado, ostentando la investidura de alcaldesa y a unos metros del Palacio de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes entregó la ciudad "a Jesucristo" y lo declaró "máxima autoridad del municipio".

Textualmente, la edil expresó: "es por eso que hoy estamos aquí reunidos, y yo Margarita Alicia Arellanes Cervantes entrego la ciudad de Monterrey, Nuevo León, a nuestro señor Jesucristo, para que su reino de paz y bendición sea establecido. Abro las puertas de este municipio a Dios como la máxima autoridad, reconozco que sin su presencia y su ayuda no podemos tener éxito real".

Esta acción provocó la reacción de la opinión pública, como del ex presidente del Colegio de Abogados de Monterrey, Enrique Ocañas, quien lo calificó como fuera de los límites constitucionales y de los lineamientos de sus funciones como alcaldesa.

Posteriormente, tras la polémica la misma alcaldesa aseguró que lo hizo a título personal como cualquier otro ciudadano y seguirá participando en este tipo de eventos.

Francisco Zúñiga