— FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL
22 de junio de 2013 / 06:36 p.m.

 Monterrey • El alcalde de San Pedro, Ugo Ruiz Cortés, lamentó la falta de voluntad de su homóloga de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes, y del gobernador Rodrigo Medina para llevar a cabo una obra que en su apreciación es necesaria para solucionar las problemáticas viales de la zona metropolitana.

Mediante un comunicado, el munícipe sampetrino expresó que un segundo túnel sobre la Loma Larga es una obra de infraestructura vial muy necesaria para Monterrey, pero es imposible emprender el proyecto si no hay voluntad de las partes involucradas, tanto gobiernos como entes privados.

Aunque durante este viernes se trató de localizar a Ruiz Cortés para que diera una versión luego de que Monterrey y el estado lo dejaran solo con el proyecto, finalmente la Dirección de Comunicación Social de San Pedro giró un comunicado, en el cual el presidente municipal sampetrino lamentó que no se haya logrado lo que él considera una visión metropolitana sobre el proyecto.

“Este tipo de proyectos no se pueden hacer si no hay acuerdos y puntos de encuentro en la visión de un proyecto metropolitano”, puntualizó el alcalde en el escrito que se circuló la tarde de este viernes.

El munícipe ratificó la importancia que tiene una obra de esta magnitud, pues es útil para toda la Metrópoli, no sólo para San Pedro y Monterrey.

En el escrito, recordó que el tema ha sido analizado por urbanistas y especialistas que “han hablado de la necesidad de un túnel como el que hoy es motivo de polémica”.

Sin embargo, se requería unificar la voluntad política de cinco partes: el municipio de San Pedro, de Monterrey, el estado, el Gobierno Federal y los inversionistas privados, lo cual al final no se logró, lamentó el alcalde.

“Por ello, el proyecto del túnel no puede llevarse a cabo si los actores involucrados no tienen la voluntad de caminar en algo que evidentemente es muy necesario”.

Puntualizó que proyectos como el segundo túnel de la Loma Larga son de un alcance metropolitano, y así deben ser entendidos, “como la suma de voluntades y acuerdos en beneficiode todos los ciudadanos”.

Sin embargo, las decisiones de Gobierno “se deben tomar buscando siempre, privilegiar el interés de la mayoría”, argumentó Ruiz Cortés.