ISRAEL SANTACRUZ
24 de agosto de 2013 / 07:20 p.m.

Ciénega de Flores.- • La alcaldesa de Monterey, Margarita Arellanes, realizó una gira de trabajo en compañía del edil de Santa Catarina, Víctor Pérez, y del senador Raúl Gracia… aunque en los municipios del Valle de las Salinas y no en la capital regiomontana.

 

La gira comenzó poco después de las 11:00 horas en el auditorio principal de Ciénega de Flores, en donde cerca de 350 militantes panistas se congregaron.

 

En su mensaje la edil regia señaló que Acción Nacional habrá de hacerle frente a los gobiernos autoritarios como los del PRI, que en el caso de Nuevo León significan deuda e inseguridad.

 

También indicó que no permitirá que los gobiernos priistas hagan lo que les plazca con el estado, y que den la cara solamente en los spots publicitarios "con su carita de yo no fui".

 

Por su parte, el senador Raúl Gracia destacó que hoy Nuevo León es un mal ejemplo a nivel nacional en muchos de sus temas, pues refirió que el PRI está acabando al estado.

 

Tras concluir el desayuno con militantes panistas, la comitiva se dirigió a una brigada asistencial en este mismo municipio, para al filo de las 15:00 horas realizar otro evento en Sabinas Hidalgo.

 

Presumen unidad

Pese a ser de corrientes distintas al interior de Acción Nacional, tanto el senador Raúl Gracia como la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, presumieron la unidad al interior del partido señalando que siempre ha habido diferencias, más no fricciones y distanciamiento.

 

Gracia, identificado como integrante de la llamada Neocúpula, y Arellanes, vinculada en la llamada División del Norte, mencionaron que la unidad es lo que les dará el triunfo en los comicios de 2015.

 

Ambos representantes del Comité Directivo Estatal albiazul arribaron en vehículos separados e incluso al estar de frente ni siquiera se dieron la mano, situación que se hizo notar al ingresar al recinto, pues mientras Gracia saludaba a algunos de los asistentes, Margarita Arellanes saludaba a la mayoría de estos e incluso se dio el tiempo para cargar y besar a una bebé de no más de tres meses.