1 de febrero de 2013 / 02:08 p.m.

Monterrey.- • Las bajas masivas de policías en los municipios durante los últimos años dieron pie al reclamo de alcaldes sobre las trabas que existen para reponer a esos elementos.

Tras darse a conocer que en los últimos años se han despedido a 5 mil uniformados en la zona metropolitana, la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, exhibió que la contratación y capacitación de los reemplazos demora un promedio de 7 a 8 meses.

“Debemos de encontrar los mecanismos para así como separas a un policía del cargo, bueno, ¿Dónde está el mecanismo que me facilita a mí el poder ingresar un nuevo policía? Porque a veces el tiempo en que tardas en separarlo del cargo es menor, pero el tiempo en que tardas en ingresar un nuevo elemento te puede llevar hasta 7,8 meses”, reclamó.

Arellanes indicó que de haber seguido este proceso, no tendría a su nueva policía operando en calle desde el año pasado y la capital del estado tendría una merma importante en materia de seguridad.

"Yo encontré un mecanismo al hacer la capacitación previamente, desde que fui electa, debemos de buscar esos mecanismos, yo ahorita como lo comenté la semana pasada ya estamos buscando nuevos elementos para que inicien la capacitación y este mismo año tener otro número importante de elementos.

"Pero si requerimos de la colaboración de todos, puesto que si este es un proceso en donde no nada más se involucra el municipio, sino también se involucra el estado y la federación, por lo que es el porte de arma".

Si bien consideró necesarias reformas en la materia, la alcaldesa se pronunció más por la simple agilización de los trámites y capacitación de los cadetes, a fin de sacarlos lo antes posible a los operativos.

La situación se complica porque la Universidad de Ciencias de la Seguridad no tiene espacio para instruir a todos los efectivos que el estado y los municipios requieren.

A la fecha se han separado del cargo más de 120 elementos en Monterrey tras no acreditar las pruebas de confianza, y se suman a otros tantos que desertaron por voluntad propia y 250 más que no pasaron a la nueva policía de la ciudad.

LUIS GARCÍA