3 de octubre de 2013 / 07:24 p.m.

Ambos llegan con buen envión anímico. Pero Boca Juniors está en vilo por un virus que marginó a dos jugadores y que podría extenderse, mientras River Plate aguarda sin problemas visibles el clásico del domingo por el torneo Inicial del fútbol argentino.

Para este duelo, quizás el más atractivo del deporte nacional y que se jugará por la 10ma fecha, se da una particularidad: hace nueve años, desde el Clausura 2004, que Boca y River no llegaban con sendas victorias en la fecha anterior. "Xeneizes" y "Millonarios" acechan la cima con cuatro y seis puntos menos, respectivamente, que el líder Newell's Old Boys.

El partido no tendría su habitual marco ruidoso, colorido y de virulencia verbal, salvo el que le den los fanáticos de River en su estadio Monumental. Los visitantes tienen prohibida la entrada en todas las categorías del balompié nacional para evitar incidentes entre hinchadas rivales, algo usual dentro y fuera de las canchas en este país.

Aunque con su confianza inmune, Boca está en alerta roja por un virus que el miércoles dejó fuera de combate a Pablo Ledesma, ladero en el mediocampo de Juan Román Riquelme y Fernando Gago, y al defensor suplente Alan Aguirre.

El problema no estaría superado: se teme que hasta la hora del superclásico hayan otros jugadores enfermos por contagio en el plantel que dirige Carlos Bianchi. Según el cuerpo médico de Boca, Ledesma y Aguirre acusan síntomas similares con inflamación de la zona de la glándula parótida, aunque los estudios de los análisis de sangre estarían listos para el viernes.

"Hay probabilidades de que aparezca algún caso más en algunos días, por contagio", dijo el médico del plantel Jorge Bastista. "Pero hasta el momento no hubo nadie con problemas similares".

Jesús Méndez le dejaría el lateral derecho a Cristian Erbes y reemplazaría a Ledesma para ser rueda de auxilio de Riquelme y Gago, una dupla que se entiende de memoria por años de jugar en Boca y en la selección argentina. Los Xeneizes atacarían con Juan Manuel Martínez y Emmanuel Gigliotti, autor este último de un doblete en el triunfo 2-0 sobre Quilmes en la fecha anterior.

Por más que en público se predique juego limpio, en un Boca-River hay que ganar como sea. Es un partido diferente a todos, ya que una derrota es como un castigo de lo más despiadado para el que la sufra. Los hinchas del perdedor prefieren ser tragados por la tierra antes que ir el lunes a sus trabajos y los jugadores evitan por unos días mostrarse en lugares públicos.

"En España jugué Real Madrid-Barcelona y la gente va como al teatro, está esperando una buena jugada y acá se festeja todo", dijo Riquelme, el cerebral enganche de Boca y que en España defendió al Barsa y al Villarreal. "Y más en el superclásico, que es ganar como se puede".

Se vislumbra una partida de ajedrez en el mediocampo, en el que para contrarrestar la creación de Riquelme y Gago, el técnico de River Ramón Díaz se toma todo su tiempo ya que solo confirmó a Manuel Lanzini y Carlos Carbonero, un motor de ida y vuelta por el sector derecho.

El "Che" Carbonero será uno de los tres colombianos titulares en River, junto con el defensor Eder Alvarez Balanta y el atacante Teófilo Gutiérrez, compañero de Radamel Falcao en la selección cafetera que orienta José Pekerman.

Aunque ya tiene un gol en este torneo, "Teo" sabe que puede entreabrir la puerta del corazón de los riverplatenses si convierte alguna diana a Boca, tal como ocurrió en tiempos recientes con su compatriota Juan Pablo Angel y el chileno Marcelo Salas.

"Espero disfrutar el partido al máximo y que Dios me permita hacerle un gol a Boca", dijo el delantero, quien jugará su primer superclásico y que se destacó en la última victoria de River 1-0 sobre Lanús. "Es algo muy especial, hermoso, un partido que durante años vi por televisión y que ahora voy a vivir desde adentro".

River-Boca jugarán desde las 18.15 (2215 GMT), conociendo el resultado de Newell's, que el sábado defenderá la punta en su visita a Quilmes.

Si Newell's pierde o empata, San Lorenzo podría ser el nuevo líder siempre y cuando le gane el sábado como local a Tigre. Los "Santos", cuyo hincha más famoso es el papa Francisco, tienen un punto menos que el equipo que los rosarinos, campeones en el torneo anterior con el actual técnico del Barcelona español, Gerardo Martino.

Arsenal, que marcha a tres unidades de la cima, visitará el lunes a Colón, en una fecha que se completa con Argentinos Juniors-Belgrano (viernes); Olimpo-Estudiantes (sábado); Gimnasia-Vélez Sarsfield, Racing Club-Rafaela (domingo); Godoy Cruz-All Boys, Rosario Central-Lanús (lunes).

AP