28 de enero de 2013 / 01:30 a.m.

Guerrero • El director de Gobernación Estatal, Moisés Alcaraz Jiménez, alentó la creación de grupos de policías comunitarios en Atliaca y Acatempa, comunidades de Tixtla que la mañana del domingo abandonaron elementos del Ejército Nacional.

En una reunión que sostuvo con los habitantes de Atliaca, el funcionario celebró el que se haya pactado la capacitación de 15 integrantes de lo que será su primer grupo de policías comunitarios.

El funcionario sostuvo que los comunitarios tienen un nivel importante de confianza porque son nombrados por la sociedad, ya sea en una asamblea general o en un consejo de ancianos.

Explicó que los policías comunitarios pueden tener un año de servicio social, sin recibir el pago de un salario y enseguida son relevados por otros elementos que también reciben el visto bueno de la población.

Lo anterior, con base al esquema que aplica la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) que funciona en 12 municipios de la Costa Chica desde 1995.Pidió a los habitantes de las comunidades que han manifestado dicha inquietud que aprovechen la disposición que la SSP ha mostrado para capacitar a sus elementos en el Instituto de Formación y Capacitación Policial (Infocap), ya que eso abre la puerta para una coordinación institucional duradera.

“Ustedes van a crear un cuerpo de seguridad ciudadana que en otros lugares ha sido efectivo al cien por ciento; donde se ha instalado la Policía Comunitaria de ha terminado la delincuencia; sea organizada o común”.

Indicó que en zona como San Luis Acatlán, la existencia de la Comunitaria representa un elemento importante para que la gente se sienta tranquila para salir a las calles y a trabajar.

Por eso pidió que a la comunitaria de Atliaca se incorpore gente íntegra, con una imagen sana y sobre todo con vocación de servicio, “porque ese es un trabajo de abnegación y de mucho riesgo por el que no se recibe un salario”.

La mañana del domingo los habitantes de Atliaca reportaron que los grupos de soldados que llegaron a resguardarlos tras la movilización del lunes 21 de enero se retiraron, por lo que la custodia de los caminos y entradas a la localidad quedó completamente en manos de los civiles armados.

En la reunión del 22 de enero, el mando de la 35 zona militar ya había dado a conocer que sus elementos no podrían estar permanentemente en el resguardo de dicha comunidad, aunque se quedarían hasta que se disipara el momento de tensión generado por la captura de siete presuntos extorsionadores, los que ya están a disposición del Ministerio Público del Fuero Común (MPFC) de Chilpancingo.

ROGELIO AGUSTÍN ESTABAN