Agencias
27 de mayo de 2013 / 05:16 p.m.

El español Nicolás Almagro logró con algunos problemas el pase a segunda ronda del torneo de Roland Garros, tras derrotar al austríaco Andreas Haider-Maurer por 4-6, 6-4, 6-3, 6-3 en 2 horas y 11 minutos.

El español, undécimo favorito en París, se medirá en la siguiente ronda contra el francés Edouard Roger Vasselin, que se deshizo del argentino Martín Alund 6-2, 4-6, 6-1, 6-0.

Almagro ha vencido al galo en dos ocasiones, ambas en 2012 y en tierra batida, en los torneos de Niza y de Barcelona.

Pero el murciano no se fía de un jugador "que estará en casa, que tiene un revés muy peligroso, al igual que su saque y que juega muy agresivo".

"Tendré que tratar de llevar yo la iniciativa del partido e imponer mi tenis", dijo Almagro, undécimo cabeza de serie.

El español achacó el hecho de haber perdido el primer set al buen juego de su rival.

"Ha comenzado muy bien y yo no encontraba la forma de restarle. Ha estado muy agresivo y ha tenido mucho acierto", señaló.

"Luego me he centrado y he podido encontrar mi juego. Lo importante es que he acabado ganando el partido. En un torneo como este no te puedes dar un paseo militar, hay que hacerlo bien en cada momento", señaló.

Tras los problemas que arrastra en la cadera, Almagro indicó que no llega como en ediciones anteriores. El murciano ha disputado en tres ocasiones los cuartos de final de Roland Garros, la última en la pasada edición, cuando fue derrotado por su compatriota Rafael Nadal.

"No llego como me hubiera gustado o como en años anteriores. Pero me encuentro física y mentalmente bien y espero que con la madurez y la experiencia que he acumulado estos años pueda compensar los problemas que vayan saliendo", dijo.

"Nico" tiene dos semanas por delante para dejar definitivamente atrás los problemas de cadera que han perturbado sus últimos meses.

Desde que perdió la final de Barcelona contra Nadal, ha encadenado dos torneos negativos. Cayó en segunda ronda contra el ruso Mijail Youzhny en Madrid y en primera frente al francés Julien Benneteau en Roma.

Ahora, asegura que está recuperado, aunque se niega a ponerse una meta en París.

"El único objetivo es seguir siendo igual de feliz. En esto del tenis todo el pescado está vendido, tienes que dejarte la vida en cada partido. Los resultados son el fruto del trabajo de los días y las semanas anteriores. Yo vengo con la conciencia muy tranquila", señaló.

Almagro se lo tomó con filosofía. "Estoy feliz de estar aquí, con mi equipo, con mi padre, con un amigo que ha venido a acompañarme. En la ciudad del amor, que es ahora la ciudad del tenis", dijo.