11 de abril de 2013 / 04:37 p.m.

Monterrey • Luego del operativo que ayer llevó a cabo la Dirección de Comercio de Monterrey, esta mañana el pasaje comercial Morelos luce libre de comerciantes informales, pues temen que ahora sí su mercancía les sea decomisada.

El único que se instaló fue un bolero quien aseguró tiene todos sus permisos en regla, pero además refirió que hoy acompañará a sus compañeros al Palacio Municipal para intentar dialogar con las autoridades.

Luego del operativo, en el sitio sólo quedaron algunas láminas que los comerciantes colocaron para ofrecer su mercancía.

Ayer, apenas una semana después de su nombramiento, el teniente Axel Miguel Velázquez Sedas, mando de la Marina que encabeza la Dirección de Comercio, tuvo su primer altercado con los puesteros del primer cuadro de la ciudad.

En punto de las 12:00, el funcionario arribó al corredor peatonal de Morelos e inició el desalojo de los oferentes, apoyado por inspectores y decenas de elementos de la Policía de Monterrey.

De inmediato abordó al primer comerciante y, tras revisar su papelería, le lanzó el ultimátum que repetiría en cada uno de los casi 50 puestos que retiró de la zona.

“Le puedo dar dos opciones: una, que usted retire sus cosas de propia mano, o en su defecto, vamos a tener que proceder a decomisar. Adelante, con tranquilidad, con calma, pero por favor, haga lo que tiene que hacer”, le espetó, para retirarse tras recibir una respuesta positiva.

Pero lo que al principio transcurrió como un operativo sin contratiempos, fue subiendo de temperatura cuando abogados de la bancada legislativa del PRD arribaron al lugar para iniciar la defensa legal de los desalojados.

Los comerciantes siguieron al mando militar por varios minutos, gritando consignas contra él y la alcaldesa Margarita Arellanes Cervantes, en las que le exigían un diálogo y que los dejaran trabajar para mantener a sus familias.

CON INFORMACIÓN DE SANDRA GONZÁLEZ