26 de mayo de 2013 / 06:34 a.m.

Sultanes de Monterrey derrota 11 a 5 a Saraperos para amarrar la serie del “Clásico del Norte” en Saltillo con pitcheo de Wilkins Arias en 6 entradas y 3 carreras.

El zurdo Alex Garrido cargó con la derrota por los Saraperos en una apertura corta de apenas 2.1 entradas en las que recibió 5 carreras y ponchó a 4 rivales.

Parecía una apertura buena para Alex Garrido, pitcher abridor de Saraperos ante los Sultanes, pues en el amanecer del juego ponchó a Chris Roberson y Agustín Murillo.

Además sus compañeros atacaron al dominicano Wilkins Arias con dos carreras para abrir el marcador, Henry Mateo comenzó el juego con sencillo y anotó de inmediato con panorámico cuadrangular de Emmanuel Valdez, el décimo segundo de la campaña.

Sin embargo, los Sultanes armaron un ataque de 5 carreras en el tercer capítulo, Garrido sólo pudo sacar un tercio de entrada y recibió 3 de las carreras, para darle la vuelta al partido con ventaja que jamás perdieron y dos más a la cuenta de Francisco Félix en ese inning.

Saltillo respondió con una carrera en la baja del tercer rollo, otra vez Henry Mateo conectó de hit, llegó a segunda en wild pitch y timbró con imparable productor de Christian Zazueta.

Pero los Sultanes hicieron otro rallie definitivo en la cuarta de 6 carreras, producciones de Agustín Murillo, Ricky Álvarez, Arturo Rodríguez un par y Chris Roberson.

La novena saltillense siguió buscando hacer daño pero Wilkins Arias transitó 6 entradas para apuntarse el triunfo por los regios, espació 6 hits, 3 carreras, una base y 7 ponches.

Mientras por el bullpen saltillense Irving Jiménez detuvo a los Sultanes 2.2 entradas sin daño, con par de ponches, mientras que el joven Donnet Zamudio se encargó de las 3 últimas sin hit ni carreras y par de chocolates.

Saraperos hizo sus dos últimas carreras otra vez hasta la novena entrada, Carlos González de emergente dio doble a Nicolás Heredia y anotó con hit productor de Joel Vargas y Noé Muñoz anotó a batazo de Rufino Candelario, la novena saltillense dejó la casa llena, pero ya no llegaron más carreras