14 de febrero de 2013 / 02:50 p.m.

A los 16 años de edad nació el amor entre dos adolescentes que apenas forjaban su futuro en un barrio de Montevideo.Se conocieron primero como vecinos, después como amigos y terminaron flechados por cupido por su constante compañía.Siete años después contrajeron matrimonio y desde hace 58 años comparten la vida juntos alimentando con cariño su amor todos los días.

Hoy, 14 de febrero Don Carlos Miloc y su esposa Reneé Osano comparten con La Afición el secreto de vivir tantos años como esposos y la forma en que este romance surgió en Uruguay, siendo apenas un par de jovencitos.

"Cuando nos hicimos novios ella era muy cercana, íbamos a casa, allá (en su tierra natal) se acostumbra mucho a las 5, 6 de la tarde, tomar el té, con leche o algún pan, casi todas las tardes en los fines de semana.

"La que después fue mi esposa, íbamos a casa, ella vivía muy cerca, a casi 200 metros de la casa", rememora el tigre más tigre de la historia, sobre la que también fue su primera y única novia en su vida.

Ambos tenían 23 años de edad cuando se casaron y Miloc tuvo que aprovechar un receso con el Cúcuta, donde jugaba en Colombia para regresar a su país y llevar al altar a la que hoy es su señora esposa.

"Mi mamá siempre dijo que ella era la hija que nunca pudo tener", comenta el Tanque, ya que en su casa eran siete varones.

En su etapa de noviazgo, don Carlos y Renée acostumbran a ir juntos a misa y en ocasiones a hacer las compras.

¿Qué fue lo que lo enamoró de ella?

"Bueno, ella se enamoró de mí", dijo Miloc en broma..."no, no, fue una atracción entre los dos, fuimos formalizando la relación, congeniamos en muchas cosas.

"Eramos un muchacho y una señorita que fueron forjando su vida", señala el único técnico bicampeón con Tigres.

Como anécdota, Don Carlos cuenta que estuvo a punto de no hacer su vida en México, ya que cuando llegó a Morelia como jugador no pudo responder con goles, y pensó en regresarse a Uruguay, pero un entrenador lo convenció a que se quedara.

"Como no metía gol ni de milagro en la primera vuelta, le dije a mi señora voy con el entrenador para decirle que ya nos regresamos, entonces fui y le dije al entrenador y no me bajó de rajón, no pues como que te vas a ir y me convenció a mentadas", platicó el ex entrenador charrúa.

"Ya en la segunda vuelta nos salvamos del descenso, no sé si metí 9 ó 10 goles y bajó Cuautla, y así fue la historia".

De su fruto de amor nacieron sus hijos Carlos Joel y Sayonara Morelia y sólo tienen una nieta de nombre Daniela que tiene 18 años de edad.

¿Espera que la vida le de un bisnieto?

"Dios quiera y si es tigre mejor", respondió entre risas.

Y el secreto de esta unión de casi seis décadas para durar juntos hasta que la muerte los separe, lo comparte don Carlos.

"Vivir y limas esperezas que siempre existirán, superar etapas, tristezas, amarguras, y bueno, te vas consolidando y parece que al final eres una persona y no dos.

"Pero lo fundamental, traducido a lo que se usa, amor profundo y ya Dios dependerá, en el estado de Nuevo León, cuando haya dicho fin", expresó el asesor vitalicio de los felinos.

Raúl Villarreal