14 de enero de 2013 / 05:38 p.m.

Guerrero • La Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) amplió su deslinde de las acciones anticrimen que se realizan en los municipios de Ayutla, Tecoanapa, Cruz Grande, San Marcos y Copala. También denunció que la movilización armada es parte de una estrategia para desestabilizar sus zonas de influencia.

La noche del domingo, la CRAC emitió un comunicado firmado por 16 coordinadores regionales del sistema de seguridad y justicia fundado hace 17 años en San Luis Acatlán.

La relación de firmantes la integran Claudio Carrasco Hernández, Moisés Figueroa Estrada, Asunción Ponce Ramos, Felícitas Martínez Solano, Maximino Tranquilino Santiago, Carlos Morales Chávez, Epifanio Venancio Hilario, Bernardino García Francisco, José Mendoza Vázquez, Arturo Rojas Román, Emilio Gálvez Flores, Jelacio Barrera Quintero, Pablo Guzmán Hernández, Rey Pastrane Peralta, Margarito Ramírez Micaela y Ernesto Morales Castro.

En el texto refieren que el movimiento es impulsado por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), que dirigen Bruno Placido Valerio y Crisóforo García Rodríguez.

Señalan que la UOPEG se ha reunido hasta en tres ocasiones para definir el rumbo que toma el levantamiento y con ello evidencian una actitud engañosa y de mala fe, puesto que durante los primeros días del movimiento intentaron involucrar a la coordinadora.

Lamentan que el gobierno estatal de manera recurrente insista en hacerlos parte del levantamiento, refiriéndose en todo momento a las personas que se han involucrado en el mismo como a policías comunitarios, “cuando públicamente nosotros nos hemos deslindado de toda participación en esas acciones”.

En consecuencia plantean: “Exigimos respeto a nuestra institución comunitaria, y que cuando se refiera a la Policía Comunitaria esté seguro de que se refiere a nuestro sistema”.?

Para la coordinadora es preocupante que valiéndose de un sentimiento legitimo de la población ante la creciente inseguridad y violencia, sea objeto de manipulación involucrándola en acciones que requieren de mayor planificación.

“"En todo caso, esas acciones sólo están encaminadas a fortalecer el afán de protagonismo de algunos dirigentes de la UPOEG"”.

Y expresan su respeto a las comunidades que participan: “Ya que sin mayor información se han involucrado en dicho alzamiento, con la intención de brindar seguridad a los suyos, pero los llamamos a la cordura y al respeto al pueblo”.

Las diferencias

En el documento los representantes de la CRAC apuntan varias situaciones que marcan las diferencias respecto a los civiles que toman parte de los retenes.

Refieren que en ningún tiempo desde su fundación en 1995 “"nuestros elementos se han cubierto el rostro con capuchas o pasamontañas; nuestra identificación siempre ha sido el uniforme de playera verde y pantalón negro, contamos con credenciales expedidas por las autoridades comunitarias, y por ser nombrados por nuestras asambleas, todo nuestro pueblo nos conoce, por lo que no tenemos ninguna necesidad de cubrir nuestras caras"”.

Continúan: “"No estamos en guerra ni en confrontación con el narcotráfico; nuestra misión es resguardar nuestras comunidades. No podemos realizar operativos en localidades que no están incorporadas al sistema comunitario, por lo que en ningún momento nos hemos planteado perseguir a la delincuencia allá donde ande"”.

Señalan que en los 17 años de existencia de la CRAC “"nunca se ha ejecutado ni se ha desaparecido a ningún detenido o persona acusada ante el sistema comunitario; las personas que son detenidas pueden ser visitadas por sus familiares quienes están al tanto de sus procesos"”.?

Y resaltan que la CRAC “"en ningún momento desde su nacimiento ha establecido en ninguna parte un toque de queda ni ha ordenado, ni siquiera sugerido la suspensión de clases en las instituciones educativas"”.

“"En el territorio comunitario, las personas pueden transitar libremente en cualquier hora sin temor, ya que es tarea de nuestra policía comunitaria garantizar su seguridad y no al revés"”.

Con el gobierno plantean una relación de respeto pero aclaran que nunca han permitido que se les den indicaciones o condicionantes.

“"No nos subordinamos. Nuestro único mando es el pueblo. No pedimos la coordinación con otras corporaciones policiacas, Ejército o Marina. Nuestros operativos los planifica y los ejecuta únicamente nuestra Policía Comunitaria, con su estructura y sus mandos"”.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN /CORRESPONSAL