ALBERTO SANTOS
14 de julio de 2013 / 03:16 p.m.

Monterrey • Una evolución total, llena de emociones y adrenalina fue la que realizó AMuse, ahora con la presentación de Un día.

La tarde de ayer el espectáculo circense producido por las empresas OCESA y Siete Dedos de la Mano, ofreció la primera función de su temporada 2013, y como show inaugural fue seleccionada la ciudad de Monterrey.

En esta ocasión, las expectativas hacia el espectáculo eran grandes. En su primer show, el año pasado, sorprendieron por la calidad de los actos, los recursos multimedia y la calidad de la producción, pero en esta ocasión corrigieron los errores, los pulieron y presentaron un montaje digno de calidad de exportación.

Fue en punto de las 18:00 cuando una pecera ubicada en el centro del escenario empezó a llamar la atención de todos, en su interior, un pescado de nombre Benny pedía un micrófono para revelar que en este lugar (el espectáculo) cualquier cosa podría suceder.

Predicción que fue cumplida desde el primer acto, en el que una sirena montada en una bañera comenzó a elevarse por lo más alto del lugar enredada en una red de pescar, desde aquí los adelantos de la producción se transformaron en Un día.

Los primeros actos, titulados "Sueños" y "Conmutar", sirvieron de manera perfecta para adentrar a las personas a la historia de AMuse, en donde una pequeña y su padre viajan por diversos lugares, donde las situaciones cotidianas se transforman en únicas y especiales.

Al llegar a los actos de la oficina: "Aro aéreo", "Malabares con pelotas" y "Contorsionista", el público realizó expresiones de asombro al ver el trabajo de cada uno de los actores de este show.

En esta ocasión AMuse realizó un cambio radical en la conducción de su espectáculo, ahora se concentraron en sus virtuosos acróbatas y artistas, dejando las charlas a un segundo plano. Los momentos de interacción con el público los realizó el mexicano Diego Rodarte, que resultó más atractivo para el espectáculo.

El montaje de la producción y escenografía era muy similar al primer AMuse, con algunos cambios significativos para darle realce a la nueva historia presentada.

Cada acto estaba acompañado de una historia previa, las proyecciones realizadas a casi toda la escenografía, transportaba a los presentes a una estación de autobuses, a un dormitorio hasta un área de comidas, creando una ambientación perfecta para el número.

Las proyecciones multimedia se convirtieron en parte fundamental del espectáculo, pues durante el mismo se estuvieron plasmando imágenes y videos del público, que fueron tomadas momentos antes en el preshow. Esto ocasionó que los presentes se emocionaran más con cada acto al verse como parte de la escenografía multimedia.

Un día tiene una duración de dos horas con un intermedio de 15 minutos.

Son un total de 16 actos los presentados, con 20 actores en escena, algunos de los actos de la segunda parte del espectáculo son "Malabares con sombrero", "Malabares con sombrilla", "Malabares realizados con el pie", "Lanzador de cuchillos", entre otros.

En esta ocasión, la música corrió a cargo de un DJ, que se ubicó a un costado del escenario, lo que ayuda a llevar una mejor sincronización entre los artistas.

Con Un día, AMuse es de las propuestas más interesantes.