21 de agosto de 2013 / 01:32 a.m.

 

Ciudad de México • El caso del sacerdote José Carlos Contreras, quien es acusado de violación y asesinato de una joven, ocurrido en San Luis Potosí en el 2007, se presentará mañana en la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que atrajo el amparo 78-2012 el año pasado.

La defensa del clérigo confía en que los ministros analicen las irregularidades del proceso, como el que su primer abogado Cándido Ochoa, después de entregarlo a las autoridades, abandonó el caso para asumir la titularidad de la Procuraduría General de Justicia del Estado de San Luis Potosí y se convirtió en su principal acusador.

Armando Martínez, presidente del Colegio de Abogados, quien lleva la defensa de Contreras, afirmó que en el amparo se han manifestado las irregularidades del proceso que han mantenido durante casi cuatro años al sacerdote en prisión.

Desde la detención del religioso que pertenece a los salesianos, se formó un grupo de apoyo que demanda su liberación y se abrió una página web y en una cuenta en Facebook han recabado testimonios de ex alumnos y profesores que conocen al sacerdote y están dispuestos a declarar a su favor.

Además, se han enviado cartas a las autoridades estatales y judiciales para que con apego a derecho se siga el proceso en contra del padre y se le haga justicia al otorgarle su libertad.

El 22 de octubre del 2007, en el salón de usos múltiples del Instituto Salesiano Carlos Gómez, en San Luis Potosí, aproximadamente a las 8:00 de la mañana, se encontró el cadáver de Itzachel Shantal González López, joven de 16 años de edad, alumna del primer año de bachillerato.

La joven había sido reportada como desaparecida por su madre al director del colegio, desde el 20 de octubre de ese mismo año, cuando realizaba actividades extracurriculares en el colegio.

El sábado 20 de octubre de 2007, Itzachel Shantal acudió al colegio salesiano a su práctica del equipo de porras. Ese día llegó 15 minutos tarde, según su profesora, Margarita Tonatzín del Carmen Martínez Cárdenas, y que mostró actitudes poco comunes en su comportamiento habitual, tales como distraída de la práctica y que estuvo muy al pendiente de su teléfono celular.

Aproximadamente las 13:40 horas, de conformidad con los reportes de la compañía celular MoviStar, se envía un mensaje del número telefónico de la hoy occisa al teléfono de su madre, en el cual se aprecia la leyenda "ma ya stoy aqui n la escuela", lo que el último momento en el que supuestamente se ve a la menor con vida.

El abogado Armando Martínez, durante la investigación ministerial de los años 2007 y 2008, señala que fue vista por lo menos por seis personas sentadas en la escalinata que conduce a la entrada principal del colegio salesiano.

No obstante lo anterior, en noviembre de 2008, más de un año después, María Galdina Flores Rodríguez, vigilante del colegio en la época en que se suscitaron los hechos, acudió a declarar al Ministerio Público por tercera ocasión, y refirió una serie de contradicciones de sus primeras declaraciones.

La vigilante señaló que se había equivocado y que en realidad vio a la menor parada afuera de la puerta de acceso a la casa de los sacerdotes salesianos, sin poder precisar si tenía Itzachel la intención o no de ingresar a dicho lugar.

El 7 de octubre de 2009, "con engaños del que era abogado de los padres salesianos y fue después procurador Cándido Ochoa Rojas, el padre José Carlos Contreras Rodríguez fue puesto a disposición del juzgado que emitió la orden argumentándole que en 72 horas sería puesto en libertad por no existir una real acusación en su contra".

De esta forma, el padre fue sujeto al término constitucional que otorga la ley, en el cual no fue exhibida ninguna prueba por parte de su defensa Cándido Ochoa, y el 10 de octubre se determinó la formal prisión.

EUGENIA JIMÉNEZ