31 de agosto de 2013 / 02:54 p.m.

Los Tigres vivieron una temporada de altibajos, pero la llegada de jugadores ex-ligamayoristas y el relevo de su mánager les permitió ganar su título 11.

 

No fue una temporada normal. No tuvieron dominio avasallador. No acabaron en primer sitio, tampoco lucían como favoritos en el transcurso, ni al final de la campaña. No terminaron con el mismo mánager con el que empezaron, pero a final de cuentas, los Tigres de Quintana Roo fueron el último equipo que ganó un juego, el importante, y el que les sirvió para levantar su título 11 en la Liga Mexicana.

Iniciaron la campaña bajo el mando de Matías Carrillo con algunas incorporaciones, como la de Jorge Cantú. Ya con la temporada en movimiento se integraron nombres de veteranos, pero probados peloteros como Karim García, Adán Amezcua y Alfredo Amézaga, e incluso, hasta Ismael Valdez participó en el diamante.

La apuesta era firme: ganar la Copa Zaachila. Conforme se fue acercando el final del calendario regular, el primer sitio de la Zona Sur se empezó a alejar (tiempo en el cuál decidieron dejar fuera del plan a Carrillo para darle la responsabilidad a Roberto Vizcarra). Finalmente, el primer sitio sureño quedó en las manos de los Delfines de Ciudad del Carmen. Tigres fue tercer lugar con una marca de 62-48 y debía iniciar la postemporada frente al segundo sembrado.

Enfrentaron a los Guerreros de Oaxaca en el primer playoff y los vencieron 3-0. Luego al Águila de Veracruz por 4-2, para avanzar a la Serie de Rey, la cual ganaron 4-1.

"Fue una temporada de altibajos con una primera mitad muy fuerte y una segunda parte titubeante, pero con una entrega total en los playoffs", explicó Cuauhtémoc Rodríguez, presidente ejecutivo de los felinos. "Hubo muchas cosas que se tuvieron que hacer a favor o en contra de nuestra voluntad, pero lo bueno es que conseguimos la meta que buscábamos: ser campeones".

En solo cinco juegos vencieron a los Sultanes de Monterrey con un mánager que se estrenó con el pie derecho.

"Me dieron la oportunidad faltando pocos juegos e hicimos el trabajo al encontrar el acomodo de las piezas para que este equipo fuera campeón", indicó Roberto Vizcarra, mánager de Tigres.

"No batallamos muchos porque todos pusieron de su parte para ser campeones". Vizcarra se unió a nombres como George Genovese, Guillermo Memo Garibay, Luis Chito García, Ricardo Chamaco Garza, Gerardo Gutiérrez, Dan Firova (en tres ocasiones), Enrique Che Reyes y Matías Carrillo, como parte del grupo de manejadores que se alzaron con el título.

Tigres terminó bateando para .305, con 40 carreras anotadas, 54 imparables y seis jonrones, mientras su staff de lanzadores compiló un 3.33 de promedio de carreras limpias.

Al final de cuentas, la ofensiva fue la que encaminó a la novena felina, al explotar con 28 carreras en tres duelos, gracias a la explosión de dos bats: Albino Contreras y Jorge Vázquez.

"Es muy bonito ser el más valioso, no pensé que iba a lograr algo así, sobre todo porque no cambié nada en mi forma de batear", explicó Albino, quien presumió un .500 con ocho producidas en la serie para ser el Jugador Más Valioso.

"Es un sentimiento extraordinario, porque ser campeón con Tigres me hace muy feliz. La verdad nunca pensé en que íbamos a perder", cotejó Jorge Vázquez, quien luego de tener un .111 de porcentaje en los primeros dos juegos, cerró con cinco hits en 13 turnos y cinco producidas.

Gracias al desempeño del equipo en la recta final de la campaña, y con el desenlace en la Serie del Rey, la directiva del club afirmó que Vizcarra continuará al frente.

En cuanto a algunos de sus refuerzos, analizarán su situación para saber si regresarán con la escuadra en 2014.

De esta forma, al caer el telón en la campaña con el triunfo de los Tigres, un equipo de la Zona Sur es el campeón por tercer año consecutivo, luego de que los propios bengalíes lo fueron en 2011 y Veracruz en 2012.

Miguel Boada Nájera