19 de febrero de 2013 / 12:29 p.m.

Monterrey • En una noche se consumó un proyecto criminal que llevaba semanas planeándose; después de que 44 reos del penal de Apodaca eran asesinados y calcinados otros 37 se fugaban con ayuda de autoridades internas. Todos eran traficantes y criminales de alta peligrosidad. A un año de este hecho quedan 12 de estos criminales libres en la ciudad.

Lo ocurrido aquel 19 de febrero del año 2012 nunca fue explicado a detalle por las autoridades; bajo el sigilo de las investigaciones pocos fueron los aspectos que se ventilaron de aquella masacre.

Hasta este momento de los 37 fugados se han recapturado a 21 criminales que ya se encuentran en penales federales en otros estados y bajo custodias especiales. Pero no se sabe cuáles estados los albergan. Cuatro más fueron abatidos en diversos enfrentamientos con autoridades estatales y militares y en su momento fueron dados a conocer.

En la gráfica que exhibe la Procuraduría de Justicia en la sección de los más buscados, los cintillos detallan el caso de cada uno de ellos. Pero no está actualizada.

Pese a que se ofrecieron como recompensa 12 millones 438 mil 042 pesos por información que diera con la detención de todos los implicados, de esta suma tampoco se sabe cuánta fue cobrada por algún civil, si es que existió ayuda de la población para la detención de los 21 recapturados.

De manera individual se ofreció una suma de 248 mil 337 pesos por la información que permitiera a las autoridades enmendar su error de mantenerlos cautivos.

Pero una lista en particular encaminó a las autoridades a ofrecer una cifra especial por cada uno de ellos: 348 mil 791.75 pesos es el valor en el que tasan las autoridades la información sobre los criminales.

De esta lista se exhibe que 6 han sido recapturados y uno fue abatido en un enfrentamiento con autoridades estatales; éstos son los considerados la joya de la corona o la potencia criminal que habría orquestado el plan de fuga y los multihomicidios.

Las autoridades reiteraron que el principal cerebro en la operación megafuga fue Óscar Manuel Bernal Soriano, La Araña.

El peligroso criminal continúa libre y solo se sabe de sus operaciones en Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas como uno de los líderes criminales en la zona.

REDACCIÓN