26 de abril de 2013 / 07:00 p.m.

La cantante Paulina Rubio al parecer ya dejó atrás completamente el trauma del divorcio del empresario español Nicolás Vallejo-Nágera, al referirse por primera vez al tema en público, aunque de manera indirecta, durante la velada de los Premios Billboard.

La intérprete de "Causa y efecto" y "Ni rosas ni juguetes" dijo durante laalfombra roja de los premios que "ha sido un año un poco tormentoso, pero después de la tormenta viene la calma y estoy plena pisando fuerte, clara haciendo mi onceavo disco y componiendo".

En entrevistas previas, "La Chica Dorada" había sido cortante al advertir que no hablaría de su vida personal, pero parece que eso ya cambió.

Y es que a la popular ex Timbiriche, una vez que concluyó su divorcio con Nágera a finales del mes pasado, además de volcarse plenamente en el trabajo al participar en el programa "La voz kids", al parecer también comenzó a abrir su corazón.

Imágenes recientes captadas en Miami, publicadas por una revista española y subidas a Internet, especulan sobre una supuesta relación entre "Pau" y el sinaloense Gerardo Bazúa, que habría surgido durante la participación de ambos en el programa "La voz... México 2".

Bazúa ha aclarado que no mantiene un romance con "La Chica Dorada", que él es casado y que sólo tienen una buena amistad, aunque ha reconocido que sí visitó Miami, pero por trabajo para hablar de su futuro musical, que incluiría un dueto con la intérprete de "Ese hombre es mío".

En el nuevo programa, Rubio la hará de preparadora de niños y jóvenes cantantes, a quienes les enseñará a los futuros artistas a que puedan triunfar en la industria de la música y conseguir un contrato discográfico.

Notimex