2 de marzo de 2013 / 03:50 p.m.

Nara Rosa Merchand se niega a aceptar la confesión de un "zeta" y exige localizar a Milton Alvarado, jefe policiaco municipal.

 

Apodaca.- El 28 de abril de 2011 fue el último día en que la familia y compañeros de Milton Alvarado, director de Seguridad Pública de Apodaca, Nuevo León, tuvieron contacto con él.

Hoy forma parte de la lista de desaparecidos que Human Rights Watch presentó la semana pasada.

El caso de este jefe policiaco es representativo, pues de acuerdo con las investigaciones, en su desaparición, junto con otros 10 policías que lo acompañaban, están involucrados no solo miembros de la delincuencia organizada, sino también un ex policía del municipio de Juárez, Nuevo León.

El reclamo de su esposa es simple: "“Si hacen justicia o no, no me importa, el asunto es encontrarlos”".

La última noticia que tiene de este asunto Nara Rosa Imelda Merchand, esposa de Milton Alvarado, es la declaración de varios presuntos delincuentes realizada en noviembre de 2012, en la que aseguran que al jefe policiaco lo asesinaron y con los otros 10 fue incinerado dentro de un vehículo.

De acuerdo con Merchand, el auto no solo fue incinerado, sino compactado y hecho chatarra, por lo que es casi imposible analizar a fondo los restos que pudieron quedar en el lugar.

En noviembre de 2012 elementos de la Policía Ministerial realizaron la presentación de los homicidas de Alvarado Rojas.

Édgar Adrián Zavala Bravo, ex agente de Tránsito de Juárez, confesó haber participado en el secuestro y asesinato del jefe policiaco y sus 10 acompañantes. Dijo también formar parte de Los Zetas.

La desaparición de Alvarado Rojas está registrada en el expediente 77/2011-21 elaborado con la denuncia de su esposa el 11 de mayo de ese mismo año.

En entrevista con MILENIO, Merchand reconstruye lo sucedido el día de la desaparición de su esposo. El 28 de abril de 2011, tras recibir un par de llamadas a su celular, el jefe policiaco le informó que acudiría al municipio de Juárez, aledaño a Apodaca, debido a que se había registrado un problema con tres escoltas del secretario de Seguridad Pública, José María Cantú, quienes estaban detenidos.

De acuerdo con las autoridades, Alvarado llegó a la comandancia de Juárez, recogió a los tres detenidos y procedió a trasladarlos a la comandancia de Apodaca.

Sin embargo, en el trayecto fueron interceptados por miembros de la delincuencia organizada, entre quienes se encontraba el ex policía vinculado a Los Zetas.

“Me di cuenta de su desaparición hasta el siguiente día, porque en la noche no llegó a dormir. No contestaba el teléfono ni él ni ninguno de sus escoltas. Yo tenía también el teléfono de uno de sus escoltas y nadie contestaba. Llamé a la Secretaría de Seguridad porque se me hacía muy raro y me decían que estaba en un operativo, es todo lo que me decían”, narró Merchand.

“"Llega la mañana, voy a preguntar y me recibe el doctor José María Cantú Cantú, quien era el secretario de Seguridad, y me dice después que fue el municipio de Juárez por problemas que tuvieron tres compañeros y que ya no regresaron"”, agregó.

Explicó que las denuncias en este caso son dos. Una de ellas interpuesta por el departamento jurídico del municipio de Apodaca

"“Esto porque aparte de las personas son armas, chalecos y vehículos oficiales. Ellos desaparecen el día 28, la denuncia está presentada el 30 de abril. Ya después de ahí nosotros, los familiares, pusimos la denuncia hasta pasados unos días”".

Sobre la detención de los supuestos responsables, aseguró que para ella no es suficiente, pues no hay pruebas, se supone que son únicamente las confesionales, no hay nada claro.

—¿Hasta dónde piensa llegar?

—Pues hasta que los encuentre, hasta que vea algo fehaciente, algo verídico. Ni me interesa si castigan a esa gente, me interesa encontrarlos, saber la verdad porque a veces pienso que te dicen lo que ellos quieren, que no hay pruebas o que los involucrados por defenderse van a decir lo que les convenga, pero a mí se me hace muy difícil aceptar que los hicieron cenizas. Si hacen justicia o no, no me importa, el asunto es encontrarlos.

DANIEL VENEGAS