20 de septiembre de 2013 / 12:35 a.m.

Jugar en el "Volcán" siempre es complicado, más si se enfrenta a un gran equipo como lo es Tigres, sin embargo ello no será impedimento para que el Puebla salga a tratar de obtener un saldo a favor, según lo declaró el técnico de los Camoteros, Rubén Omar Romano, en su tradicional conferencia de los jueves.

"Sí, es un partido complicado, jugar en el 'Volcán' siempre es un partido complicado, más con un equipo como Tigres que tiene dos planteles, ayer jugó, ganó 3 a 0 y no jugaron los titulares, si se fijan los nombres que había, es un equipo con un potencial importante, pero repito, los partidos son once contra once, nosotros vamos a hacer nuestro trabajo, el equipo viene mejorando e intentaremos sacar el resultado".

Destacó que pese a la cancha y al enemigo en cuestión, Puebla se mantendrá fiel a su idea de salir y proponer en cualquier terreno donde se presente, a sabiendas de que la tenencia de la pelota no será algo sencillo, pero que buscarán la fórmula para prestarle a los felinos el esférico lo menos que sea posible.

"Siempre vamos a tratar de proponer, el rival cuenta, entonces iremos con la intención de ser un equipo ordenado, y que cuando tengamos la pelota todos pensemos en el marco rival. Apoderarse de la pelota con Tigres es complicado, es un equipo que maneja muy bien la pelota, tiene jugadores por afuera que desequilibran, tiene delanteros que tienen gol y que te aparecen, tienen defensas centrales rápidos que también se sueltan, es un equipo sumamente complicado".

Romano aseguró que pese a que los antecedentes inmediatos favorecen a los de blanco y azul en sus dos visitas más recientes a terruño norteño, él hace caso omiso de lo que diga la historia o la estadística, pues le gusta vivir el presente y sabe que para poder sacar un buen resultado, deberán aplicarse al máximo.

Para concluir, el entrenador argentino aseguró que pedirá a sus dirigidos intensidad y concentración a tope, primero para marcar en la cabaña rival, y segundo, para evitar que la victoria o los puntos se les vayan de las manos, así como les ha sucedido de manera repetitiva en otros compromisos.

Edgar González