20 de mayo de 2013 / 12:53 p.m.

Monterrey  • Al menos 38 mil conductores se verán afectados diariamente por la construcción de la Línea 3 del Metro sobre la avenida Félix U. Gómez, en el tramo desde la avenida Constitución hasta el hospital Metropolitano, según el análisis costo beneficio.

Durante los 3 años que durarán los trabajos, esto equivale a 348 millones de pesos en horas hombre, tomando como base el salario mínimo vigente en la zona A, donde se ubica la zona Metropolitana de Monterrey.

Los más afectados serán los conductores particulares, pues el aforo de esta avenida lo componen un 84.7 por ciento este sector de los ciudadanos, mientras el resto lo componen vehículos de pasajeros, con un 9.7 por ciento de la circulación, y los camiones de carga, con un 5.7 por ciento de la carga vehicular.

El sentido sur a norte es el que mayor aforo vehicular registra, con hasta 18 mil 47 vehículos de todo tipo, según los análisis del estado sobre el impacto de la obra.

A decir del estudio, de agosto del 2013 al primer trimestre del 2015 que se prevé la entrega de la obra física terminada, la construcción sobre esta avenida, conocida como uno de los trazos finales del primer cuadro de la ciudad, se convertirá en un dolor de cabeza para habitantes de Monterrey, San Nicolás y Apodaca, quienes serán los más perjudicados.

En la síntesis ejecutiva del proyecto, entregada en abril de este año, queda plasmado que se afectará al 90 por ciento de los vehículos que van por Félix U. Gómez y un 10 por ciento de los que cruzan la vialidad.

Será aproximadamente un 25 por ciento lo que se alenté el tránsito por esta avenida y en una longitud de tan sólo siete kilómetros, el tiempo de traslado pasará de 14.3 minutos que dura actualmente, hasta 19 .8 con las obras de construcción del viaducto.

Este cálculo ya considera el 3 por ciento de incremento anual que tiene el aforo vehicular en esta avenida de la ciudad.

El análisis sobre estas previsiones fue realizado por el Sistema de Información de Tránsito Metropolitano (Sintram).

Aunque en el estudio se insiste sobre una afectación menor en los conductores y presenta las ventajas para los usuarios de la línea una vez culminada, lo cierto es que existen riesgos de todo tipo que también están considerados, como contar con proveedores que no cumplan a tiempo en las construcciones o el hallazgo de algunos inconvenientes ajenos al proyecto, como líneas y tomas de servicios públicos.

Incluso se han manejado algunos conflictos con la administración municipal de Monterrey para el croquis del proyecto, por lo que la posibilidad de contar con una señalización adecuada y la colaboración de la secretaría de Vialidad y Tránsito de Monterrey podría complicar los tiempos previstos y estrangular por completo una de las arterias más transitadas de la ciudad y vía de acceso para tres municipios del área metropolitana.

Daniela Mendoza