10 de diciembre de 2013 / 05:45 a.m.

Los Vaqueros no son nada buenos fuera de su estadio y su defensiva no es buena en ningún lado. Ayer pesó más que nunca esa fama cuando Dallas cayó 45-28 en el ambiente adverso del Soldier Field de los Osos de Chicago. Con la derrota, los de Texas permiten que las Águilas de Filadelfia se separen un juego en la lucha divisional por el Este de la Nacional y Chicago empata a Detroit en la cima del Norte de la misma Conferencia.

Josh McCown finalizó 27 de 36 pases para 348 yardas y cuatro touchdowns además de correr para anotar otro, Brandon Marshall completó seis recepciones y dejó el campo con 100 yardas y Matt Forte corrió para 102 en 20 acarreos.

Y la ciudad de los vientos jamás hizo más honor a su nombre. El campo de los Osos estuvo surcado por gélidas corrientes que llevaron el termómetro a menos trece grados centígrados, previo al juego podía verse a los jugadores en campo y en laterales tratando de calentarse para aguantar las agrestes condiciones climáticas.

Una jugada en el cierre del tercer cuarto puede englobar las fallas de los Vaqueros ayer. Enfrentando cuarta oportunidad y nueve, Tony Romo, exhalando cantidades industriales de vaho, se acercó a cambiar el conteo en la línea de golpeo, sacó la jugada y entumecido por el frío, ante el blitz de los Osos no pudo más que azotar el balón para evitar la captura. El partido estaba 35-14 en contra de ellos y parecía que no había nada más que hacer más que aceptar la derrota y prepararse para el siguiente partido ante los Empacadores de Green Bay en su añorado estadio techado de Arlington.

Los equipos salieron a jugar en medio de factores de congelación en el Soldier Field y Dallas demostró en su primera serie que el frío no sería factor, o al menos eso hizo creer a todos. Mostraron que poseen una de las tres mejores ofensivas de la NFL dentro de la yarda 20 y Romo alcanzó a Dez Bryant con pase de dos yardas para pegar primero.

Con McCown en los controles, los Osos respondieron la agresión con larga serie consumidora de reloj que prácticamente extinguió el primer cuarto. Earl Bennett atrapó envío de cuatro yardas de su mariscal para empatar. Así de fulminante como es la ofensiva de los de la Estrella Solitaria, su defensiva hizo agua casi desde el primer instante del segundo cuarto. McCown dirigió otra incursión en territorio enemigo y llevó a su conjunto de la 35 a la siete de Dallas para colocar el segundo touchdown con un acarreo de siete yardas en el que sacrificó el físico para entrar a la zona.

Romo respondería en su siguiente oportunidad y con pasmosa eficiencia recorrió el campo en siete jugadas y encontró a Jason Witten cortando hacia zona de descarga para empatar a 14 con el extra de Dan Bailey.

Chicago anotaría 10 sin respuesta para finalizar la mitad y tomar delantera de 24-14 al medio tiempo, donde se rindió un sentido homenaje a la leyenda Mike Ditka, pues ayer se declaró en el estado de Illinois el día dedicado al famoso jugador, entrenador y hoy respetado comentarista de la cadena ESPN.

REDACCIÓN